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Asignación de activos ¿Fiebre del oro o simple espejismo? Tres reflexiones sobre el aumento de los precios

El precio del oro ha alcanzado máximos históricos en los últimos tres años, lo que ha llevado a los inversores a prestar cada vez más atención a este tradicional refugio de valor. ¿Qué factores están impulsando este rápido aumento de los precios, especialmente en un momento en el que tanto el mercado de renta fija como el de renta variable ofrecen también buenos resultados?

 

La guerra de Irán frenó en un primer momento el aumento del precio del oro, ya que a los inversores les preocupaba la posibilidad de que el encarecimiento del petróleo impulsara al alza la inflación y diera lugar a unos tipos de interés más elevados. El oro y los tipos de interés se han movido históricamente en direcciones contrarias. Sin embargo, con el reciente alto el fuego, el precio del oro se ha estabilizado en un rango de entre 4.600 y 4.700 dólares la onza. Aunque aún está por debajo del máximo alcanzado en enero, cuando se situó en torno a los 5.300 dólares, el precio actual sigue siendo muy superior al que tenía cuando inició la tendencia alcista a principios de 2022, fecha en la que se situaba por debajo de los 1.800 dólares la onza.

 

La futura evolución del precio del oro es objeto de un intenso debate. ¿Su nivel máximo es el que alcanzó en enero, o aún tiene margen de crecimiento? Por otro lado, e independientemente de su evolución a corto plazo, ¿qué papel debería desempeñar el oro en una cartera de inversión a largo plazo? Con estas preguntas en mente, tres gestores de Capital Group nos ofrecen sus reflexiones al respecto.

No es oro todo lo que reluce: evolución del oro en las últimas décadas

Fuente: Capital Group, Bloomberg. Información a 31 marzo 2026. Las fechas de los episodios se referencian al precio de mercado de final de trimestre más próximo. Los precios se muestran en escala logarítmica.

Es probable que el precio del oro siga subiendo


Paul Benjamin, gestor de enfoque equilibrado

 

Pienso que el precio del oro va a seguir subiendo, pero la magnitud de dicha subida vendrá determinada por el nivel de tipos de interés reales y por la rentabilidad real ajustada por inflación de la renta fija y la renta variable. Si utilizáramos una cesta fija de bienes y servicios para medir la inflación y analizáramos el tipo de interés real descontando la inflación, veríamos que los tipos reales vienen siendo muy bajos desde la crisis financiera mundial. En esos periodos, el oro tiende a ofrecer buenos resultados.

 

Además, en 2022 se congeló parte de las reservas oficiales de Rusia, lo que provocó una fuerte aceleración de las compras por parte de bancos centrales no occidentales. Curiosamente, a finales del año pasado comenzó a hablarse mucho de las llamadas operaciones de devaluación de divisas (debasement trade), una expresión que alude a la creciente preocupación por el aumento de los desequilibrios fiscales en muchos países occidentales, a la posible pérdida de independencia de los bancos centrales y al riesgo de que los gobiernos traten de rebajar el valor real de su deuda a través de la inflación. Yo diría que esos han sido los principales factores que han impulsado al alza el precio del oro y han favorecido su aceleración en los últimos años.

 

En mi opinión, el papel del oro en la cartera de inversión es muy importante, sobre todo en el marco de un fondo equilibrado. Creo que constituye un importante elemento de diversificación. En Capital Group no invertimos en oro físico ni en ETF de oro, sino que preferimos hacerlo en compañías que pueden generar valor y ofrecer mejores resultados que la simple inversión en oro. Se trata de compañías de financiación vinculadas al oro, como Wheaton Precious Metals, Royal Gold y Franco Nevada. No son empresas mineras; son compañías de financiación que conceden préstamos a productores de cobre o de oro, préstamos que después se devuelven en oro. Las tres compañías mencionadas han aumentado sus beneficios por acción entre 600 y 900 puntos básicos anuales por encima del alza del precio del oro. Es decir, han hecho exactamente lo que cabría esperar de ellas: han proporcionado la cobertura tradicional del oro y, al mismo tiempo, han contribuido de manera significativa al crecimiento del capital.

 

Los bancos centrales han tenido un papel clave en el aumento de los precios


Lisa Thompson, gestora de renta variable

 

Los bancos centrales son lo que yo llamo «inversores insensibles al precio». No invierten en oro para batir a un índice de referencia, sino que persiguen un objetivo completamente distinto: diversificar su base de reservas. Tienden a centrarse en el riesgo y la liquidez. Cuando ajustan su estrategia de asignación de activos, no se fijan en el precio. En mi opinión, eso ha sido lo que ha impulsado en mayor medida la subida que ha registrado el precio del oro en los últimos tres años. Empezó con Rusia y se ha extendido a muchos otros mercados emergentes, como China. Pero hasta en mercados como Polonia estamos comenzando a ver ese deseo de diversificación a favor del oro y en detrimento del dólar estadounidense.

La compra de oro por parte de los bancos centrales ha aumentado de forma espectacular desde 2022

Fuente: Capital Group, Consejo Mundial del Oro, Fondo Monetario Internacional y bancos centrales respectivos. Una tonelada equivale a mil kilogramos. Información a 31 diciembre 2025, cuando están disponibles.

Es difícil especular sobre los motivos, pero no cabe duda de que el mundo está cambiando. Es posible que a los bancos centrales les preocupe la estabilidad de las monedas fiduciarias, o el hecho de que nos dirijamos hacia un mundo multipolar, o cualquier otro de los muchos problemas geopolíticos a los que nos enfrentamos. Eso no significa necesariamente que estén liquidando sus posiciones en títulos del Tesoro estadounidense, pero resulta evidente que, al aumentar sus reservas, están diversificando. Algunos están siendo más agresivos, otros menos. Se trata de un factor de demanda totalmente distinto de cualquier otro que hayamos visto en los últimos treinta años.

 

Creo que se trata de un cambio muy importante. ¿Durará para siempre? Es evidente que no. Pero, por el momento, existe una demanda estructural de oro, y eso está impulsando al alza su precio. Hay que tener en cuenta que el oro puede ser muy volátil a corto plazo; puede subir y bajar mucho de un día para otro. Pero creo que estamos ante un marco de precios muy distinto al que teníamos hace unos años.

 

El oro también puede acabar decepcionando

 

Rob Lovelace, gestor de renta variable

 

Con el paso del tiempo, el oro genera poco o ningún rendimiento. Es una materia prima cuya función principal es actuar como reserva de valor. En los últimos años, los mayores compradores de oro han sido los bancos centrales. Sin embargo, antes de esta intensa actividad de compra, los bancos centrales llevaban muchas décadas vendiendo sus posiciones en oro, porque no es un activo muy útil. No paga intereses, no genera rendimientos compuestos. De hecho, en la práctica, el oro físico conlleva un coste, porque hay que depositarlo en un lugar seguro y contratar personal para custodiarlo. Así que, en realidad, genera un rendimiento negativo, especialmente a gran escala.

La renta variable estadounidense ha superado a los metales preciosos a largo plazo

Fuente: Capital Group, ICE, Asociación del Mercado de Lingotes de Londres (LBMA), LSEG Workspace, Standard & Poor's. La rentabilidad del S&P 500 refleja la rentabilidad total (con dividendos reinvertidos). El oro y la plata reflejan los precios de la LBMA por onza troy en dólares estadounidenses. Datos mensuales entre el 31 enero 1986 y el 31 marzo 2026.

Hace unos años, a los bancos centrales les interesaba más invertir en activos remunerados y el dólar estadounidense se consideraba un activo seguro. A medida que la confianza en el dólar ha ido debilitándose en los últimos años, los bancos centrales han ido aumentando su inversión en oro. Yo creo que gran parte del actual repunte del precio del oro se debe a la decisión de asignación de activos que han tomado muchos bancos centrales, casi todos fuera de Estados Unidos, de reducir su exposición al dólar y aumentar la del oro. Pero llegará un momento en el que tendrán todo el oro que necesiten y ya no comprarán más. Y dado que el mercado recibe un flujo constante de oro, a un ritmo de aproximadamente el 1% o el 2% anual, necesita una demanda adicional sostenida; de lo contrario, el precio tenderá a bajar.

 

Yo nunca he incluido el oro físico como activo en mi cartera personal, y rara vez recurro a la vía indirecta de invertir en acciones de compañías auríferas u otras inversiones relacionadas con el oro. Dicho esto, a lo largo de la historia, el oro ha desempeñado un papel importante como reserva de valor, como divisa y como cobertura frente a la inflación. En mi opinión, se trata de un activo de último recurso. Al final, si todo acaba saliendo mal, al menos tengo oro.

Paul Benjamin es gestor de renta variable y cuenta con 20 años de experiencia en el sector (a 31 diciembre 2025). Está licenciado en Finanzas y Religión por el Northwestern College y tiene un MBA por Standford.

Lisa Thompson es gestora de renta variable y cuenta con 38 años de experiencia en el sector (a 31 diciembre 2025). Es licenciada en Matemáticas por la Universidad de Pensilvania y tiene la certificación CFA® (Chartered Financial Analyst).

Rob Lovelace es gestor de renta variable y presidente de Capital Group International, Inc. Cuenta con 40 años de experiencia en el sector (a 31 diciembre 2025). Se licenció en Economía Mineral por la Universidad de Princeton. Es analista financiero colegiado (CFA®).

Las rentabilidades obtenidas en el pasado no garantizan rentabilidades futuras. No está permitido invertir de forma directa en un índice, que no se gestiona. El valor de las inversiones y las rentas generadas por las mismas pueden subir o bajar y es posible que los inversores no recuperen los importes invertidos inicialmente. El presente material no pretende ofrecer ningún tipo de asesoramiento de inversión, fiscal o de cualquier otra naturaleza, ni constituye una oferta ni una solicitud de compra o venta de valores.
 
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Capital Group gestiona activos de renta variable a través de tres grupos de inversión, que realizan inversiones y toman las decisiones relativas a la delegación de voto de forma independiente. Los profesionales de la inversión en renta fija proporcionan análisis y gestión de la inversión de la renta fija en toda la organización. No obstante, en lo que respecta a aquellos títulos con características de renta variable, actúan exclusivamente en nombre de uno de los tres grupos de inversión en renta variable.