En 2023 se anticipó gran parte del potencial de creación de valor futuro de la inteligencia artificial y se reflejó en la cotización de varias compañías que podrían verse favorecidas por esta oportunidad multigeneracional.
Sin embargo, siempre es necesario saber distinguir entre el entusiasmo que genera una novedad en un primer momento y la potencial oportunidad de inversión a largo plazo. Sobre todo en el caso de la IA, que durante los últimos doce meses ha recibido una enorme atención por parte de los medios de comunicación. Algunos titulares como «La IA podría tener un impacto mayor que la electricidad o el fuego» pueden resultar llamativos, pero ofrecen poca información sobre cómo estos avances pueden ayudar a una compañía a aumentar su nivel de eficiencia o hacer crecer sus ingresos.
A pesar de que cada vez parece más evidente que está tecnología va a tener enormes consecuencias en la economía, la IA actual sigue siendo una inteligencia «estrecha»; apenas estamos empezando a asistir a la aparición de los sistemas multimodelo que se necesitan para la inteligencia artificial conocida como «general».
A medida que la IA continúa creciendo, Capital Group ha creado un marco de inversión para aclarar las oportunidades que ofrece la tecnología. En la actualidad, dicho marco podría incluir la computación, las infraestructuras, los modelos y aplicaciones y los beneficiarios. En nuestra opinión, un enfoque basado en el análisis resulta crucial para identificar a las compañías que se verán beneficiadas por esta tecnología y a las que se quedarán por el camino.