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Renta variable estadounidense Renta variable estadounidense: tres pilares para una nueva fase

Un mercado de renta variable marcado por el riesgo, pero no definido por él

 

No es exagerado hablar de la extrema complejidad que ha alcanzado el contexto actual. Las tensiones geopolíticas, los cambios en la política comercial y el carácter impredecible que ha adquirido el entorno político han contribuido a un clima en el que la incertidumbre se ha convertido en la norma.

 

Aunque estos factores pueden provocar importantes fluctuaciones de los mercados a corto plazo, rara vez han definido la evolución a largo plazo de la renta variable. Lo que tiende a ser más determinante es mantener el enfoque en los fundamentales de las compañías, en la sostenibilidad de sus beneficios y la calidad de su negocio, aunque la actualidad parezca indicar lo contrario.

 

Estos periodos suelen provocar en los inversores una fuerte tentación de reaccionar, pero la historia nos ha demostrado sobradamente que tratar de anticipar los movimientos del mercado suele ofrecer peores resultados que mantener la inversión durante el episodio en cuestión. Los mercados ya han tenido que hacer frente a guerras, crisis políticas, crisis petroleras, pandemias y cambios en el orden mundial, y con el tiempo han acabado imponiendo su capacidad de resistencia.

Los mercados estadounidenses han tenido que hacer frente a otras crisis del petróleo en el pasado

Gasto de capital de los hiperescaladores (miles de millones USD)

Las rentabilidades obtenidas en el pasado no garantizan rentabilidades futuras.

Fuente: Capital Group, LSEG, Standard & Poor's. Información a 28 febrero 2026. Datos indexados a 100 a 1 enero 1970, basados en la rentabilidad total acumulada del índice S&P 500. Los valores se muestran en una escala logarítmica. Las fechas de los episodios se referencian al precio de mercado observable más próximo. Si un episodio se produce en un día sin negociación, se utiliza como fecha de inicio el día de negociación anterior.

La adopción de una perspectiva a largo plazo exige no perder de vista la diversificación ni la disciplina de valoración, así como mantener el foco en las compañías que se caracterizan por la solidez de sus beneficios y sus balances y por su capacidad de fijación de precios.

 

Al analizar las características que respaldan la renta variable estadounidense, identificamos tres pilares clave.

 

1. Primer pilar: ampliación del liderazgo del mercado de renta variable estadounidense

 

Durante algún tiempo, la rentabilidad de la renta variable estadounidense ha venido impulsada por un grupo reducido de compañías, en parte por el efecto de los flujos de capital hacia productos indexados, que favorecen de forma natural a las empresas de mayor tamaño. Esto ha resultado rentable para los inversores cuando el liderazgo de estas compañías ha funcionado, pero también ha hecho que las carteras de inversión quedaran expuestas a un posible cambio de tendencia en los mercados. La próxima fase podría ser diferente. El crecimiento de los beneficios se extiende cada vez más allá del sector tecnológico, hacia los sectores de los materiales, la industria, las finanzas y la sanidad, lo que apunta a un mercado cuyos fundamentales se están ampliando, no reduciendo.

 

2. Segundo pilar: la economía estadounidense continúa superando al resto de mercados desarrollados

 

Tras el impacto inicial de los aranceles, las perspectivas de la economía estadounidense han vuelto a orientarse hacia un crecimiento más estable y en línea con su tendencia. La economía sigue teniendo que hacer frente a ciertas dudas a corto plazo, como las relativas a las tensiones geopolíticas, la política comercial y el debilitamiento del mercado laboral; sin embargo, estos factores se ven contrarrestados por la inversión relacionada con la inteligencia artificial, el contexto fiscal y los incentivos de inversión, así como por un entorno normativo que fomenta la creación de empresas y el gasto de capital. En comparación con otros mercados desarrollados, Estados Unidos sigue estando bien posicionado para generar crecimiento de forma sostenida.

 

3. Tercer pilar: unas bases estructurales sólidas y sostenibles

 

Estados Unidos sigue beneficiándose de unas características estructurales que son difíciles de replicar: la profundidad de sus mercados de capitales, la solidez de su cultura de asunción de riesgos, la capacidad para transformar ideas en resultados y un sistema que reasigna con eficacia el capital y el talento.

 

La productividad refuerza aún más este argumento. Estados Unidos ha mantenido siempre una importante ventaja frente a otros mercados desarrollados, gracias a una economía que sigue siendo excepcionalmente adaptable y muy dinámica desde el punto de vista comercial. La sostenibilidad del liderazgo de mercado rara vez se basa solo en el sentimiento inversor: se sostiene en un ecosistema que continúa generando beneficios, innovación y reinvención a lo largo del tiempo.

 

Estas tres características apuntan a un mercado estadounidense que, no solo se ve respaldado por unos beneficios sólidos y una posición de liderazgo en innovación, sino también por una participación cada vez más amplia, capacidad de resistencia económica y unas bases estructurales duraderas. Los riesgos a corto plazo son reales y merecen atención, pero están acompañados de unas bases muy profundas que continúan marcando el camino. Y son esas características inherentes a la economía estadounidense las que seguirán siendo fundamentales para la siguiente fase de Estados Unidos.

 

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Esta reflexión se enmarca en nuestro análisis sobre cómo los cambios que se están produciendo actualmente en todo el mundo afectan a las oportunidades de inversión, una dinámica a la que hemos denominado la «gran reestructuración global».

Factores que impulsan la gran reestructuración global

Anita Patel es especialista en inversión de Capital Group. Cuenta con 16 años de experiencia en el sector y lleva 15 años trabajando en Capital Group. A lo largo de su trayectoria en Capital Group, ha trabajado como gestora especialista en productos de inversión. Previamente, trabajó como especialista en datos de clientes y carteras en Schroders. Está licenciada en Administración de Empresas y Matemáticas por la Universidad Aston y tiene un máster en Matemáticas Financieras por el King's College de Londres. Posee el Certificado de Gestión de Inversiones. Tiene su oficina en Londres. 

Las rentabilidades obtenidas en el pasado no garantizan rentabilidades futuras. No está permitido invertir de forma directa en un índice, que no se gestiona. El valor de las inversiones y las rentas generadas por las mismas pueden subir o bajar y es posible que los inversores no recuperen los importes invertidos inicialmente. El presente material no pretende ofrecer ningún tipo de asesoramiento de inversión, fiscal o de cualquier otra naturaleza, ni constituye una oferta ni una solicitud de compra o venta de valores.
 
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Capital Group gestiona activos de renta variable a través de tres grupos de inversión, que realizan inversiones y toman las decisiones relativas a la delegación de voto de forma independiente. Los profesionales de la inversión en renta fija proporcionan análisis y gestión de la inversión de la renta fija en toda la organización. No obstante, en lo que respecta a aquellos títulos con características de renta variable, actúan exclusivamente en nombre de uno de los tres grupos de inversión en renta variable.