La decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos de subir este mes los tipos de interés en un cuarto de punto porcentual marca un importante cambio de tendencia en la orientación de su política monetaria, en un contexto en el que el banco central está tratando de contener las presiones inflacionistas derivadas de la guerra. Si bien es la primera vez que la Reserva Federal sube los tipos desde julio de 2023, en cierto modo esta subida representa una vuelta a la normalidad, después de que durante muchos años los costes de financiación se hayan mantenido en unos niveles artificialmente bajos. Con el fin de poner en perspectiva la decisión de la Reserva Federal, tres profesionales de inversión de Capital Group analizan el entorno actual de tipos de interés y su impacto potencial en la economía y los mercados.
La economía estadounidense puede soportar unos tipos más altos
Darrell Spence, economista estadounidense
La economía estadounidense, respaldada por la solidez del mercado laboral y el aumento de la productividad, puede absorber subidas moderadas de tipos de interés sin que ello frene el crecimiento del PIB. Si lo analizamos desde una perspectiva histórica más amplia, los niveles actuales de tipos de interés no son inusuales. Lo que sí fue excepcional fue el periodo de tipos ultrarreducidos que vivimos tras la crisis financiera mundial, así como los programas de compra de deuda pública, que mantuvieron los costes de financiación en niveles extraordinariamente bajos. En cierto modo, parece que estamos avanzando hacia la normalidad tras unos años marcados por una política monetaria poco convencional.
Casi por definición, cuando la Reserva Federal decide subir los tipos de interés, significa que la economía estadounidense se encuentra en una situación relativamente favorable. Este año, las inversiones relacionadas con la inteligencia artificial están ofreciendo un enorme impulso al crecimiento de la economía estadounidense. Además, pese al elevado nivel de inflación, el consumo está creciendo en torno al 2% en términos anualizados. La renovada fortaleza que muestra el mercado laboral facilita que la Reserva Federal pueda volver a centrar su atención en la lucha contra la inflación, que actualmente se sitúa unos 150 puntos básicos por encima del objetivo del 2%.