En los últimos dos años, la disparidad de rentabilidad y valoración entre las compañías de pequeña y gran capitalización se ha ido acentuando en un contexto de endurecimiento de la política monetaria, subidas de tipos de interés y temor a una ralentización de la economía mundial. El índice MSCI ACWI Small Cap cotiza actualmente cerca de su nivel más bajo en veinte años en términos relativos frente a las compañías de gran capitalización. Ahora que la Reserva Federal parece estar acercándose a un cambio de tendencia en su política monetaria, lo que podría llevar a una flexibilización de las condiciones financieras, las perspectivas para las compañías de pequeña capitalización están mejorando.
Las compañías de pequeña capitalización, o aquellas con un valor de mercado inferior a los 6.000 millones de dólares, podrían tener menos dificultades para obtener financiación. Y las salidas a bolsa, que habían caído en picado, podrían retomar su curso y ofrecer así una nueva variedad de oportunidades.
No obstante, un entorno macroeconómico favorable no lo es todo. Las compañías de pequeña capitalización suelen necesitar un amplio margen de crecimiento estructural, y muchas de estas oportunidades pueden resultar bastante idiosincrácticas o depender de las compañías concretas.