Los resultados de las elecciones al Parlamento Europeo han estado bastante en línea con las encuestas y los partidos centristas han mantenido su mayoría. Las proyecciones actuales apuntan a más de 410 escaños para la coalición centrista, muy por encima de los 361 que se necesitan para lograr la mayoría. La extrema derecha avanzó en sus resultados, a expensas de los verdes y los liberales, sobre todo en Francia, Alemania e Italia. Además, tal y como comentaremos más adelante, el impacto de las elecciones en estos países ha sido mayor.
Aunque aún no es definitivo, lo más probable es que Ursula von der Leyen se asegure otro mandato como presidenta de la Comisión Europea, ya que el Partido Popular Europeo, el partido de centroderecha al que pertenece, sigue siendo el mayoritario y, de hecho, ha aumentado en porcentaje de votos.
Continuidad política, aunque con ciertos cambios
No parece probable que el resultado de las elecciones vaya a provocar cambios significativos en el Parlamento Europeo, donde la alianza de los tres principales partidos (conservadores, liberales y socialistas) mantiene una importante mayoría. Aun teniendo en cuenta la escasa cohesión de voto del Parlamento Europeo, esta mayoría es suficiente para poder tomar decisiones importantes sin tener que recurrir a apoyo externo. Dicho esto, el giro a la derecha del Parlamento y la pérdida de respaldo que han registrado los partidos verdes podrían dar lugar a ciertos cambios políticos:
Endurecimiento del enfoque en migración, con acuerdos con otros países para controlar el flujo de migrantes.
Retrasos y reducciones de los mandatos de energía verde como consecuencia de la oposición política interna. Los objetivos de cero emisiones netas se han visto afectados por la pérdida de respaldo de los partidos ecologistas y están en conflicto con otras preferencias políticas de la UE, como la reindustrialización y la defensa.
Posible aumento del proteccionismo comercial estratégico. Aunque el próximo Parlamento respaldará los planes de reindustrialización, la falta de financiación para subvenciones comparables a las de Estados Unidos y China y los desacuerdos entre los Estados miembros pueden traducirse en una menor eficacia de las políticas industriales europeas. Para compensar, la UE podría recurrir al proteccionismo comercial estratégico.
Las elecciones de la UE afectarán a la estabilidad de los gobiernos europeos
Cabe señalar que, aunque es posible que la preocupación inicial sobre el aumento del populismo fuera excesiva, el auge de la extrema derecha podría ser un reflejo de las tendencias que se observan en la política nacional de los distintos países europeos, y los resultados de las elecciones podrían tener un impacto más pronunciado en dichas políticas nacionales, especialmente en Francia.
En Francia, tras conocerse los resultados de las elecciones al Parlamento Europeo, el presidente Macron anunció elecciones parlamentarias anticipadas para la Asamblea Nacional el 30 de junio para la primera vuelta y el 7 de julio para la segunda vuelta. El partido de extrema derecha de Marine Le Pen consiguió un notable aumento con respecto a las elecciones de 2019, y más del doble de votos que el partido de Macron, lo que representa un fuerte revés para la reputación de Macron y su posición a favor de la Unión Europea.
Aunque los resultados de las elecciones nacionales podrían diferir de la votación al Parlamento de la UE, a solo tres semanas de la primera vuelta no es seguro que se produzca un cambio sustancial en el panorama electoral. Por otra parte, en la última convocatoria anticipada de elecciones de 1997 el presidente Chirac perdió su mayoría, lo que indica que convocar elecciones no altera necesariamente los patrones de voto. Esto podría conducir a cambios en el gobierno francés, lo que, a su vez, podría tener consecuencias económicas y políticas más amplias.
En Alemania, los malos resultados obtenidos por el partido de centroizquierda del canciller Scholz, los peores en unas elecciones nacionales desde 1949, y el aumento de los votos de la extrema derecha, podrían complicar la situación de la ya debilitada coalición de gobierno. El resultado electoral podría dificultar la negociación de los presupuestos de 2025, ya que los partidos gobernantes podrían mostrar una menor propensión al compromiso.
En Italia, la contundente victoria del partido de Giorgia Meloni, Hermanos de Italia, debería permitirle consolidar aún más su poder, pero también podría crear ciertas tensiones en su coalición. Meloni tiene por delante el reto de culminar su giro gradual hacia el centroderecha moderado uniéndose a la coalición electoral para la presidencia de la Comisión sin provocar una reacción violenta de su partido y sus aliados.