La posibilidad de que la Reserva Federal de Estados Unidos comience pronto a flexibilizar su política monetaria ha provocado un fuerte repunte de los mercados de crédito en los últimos meses. Ello ha provocado que los diferenciales de crédito de la deuda corporativa de grado de inversión hayan continuado estrechándose desde los máximos que alcanzaron cuando los bancos centrales iniciaron sus ciclos de subidas de tipos de interés.
Los diferenciales de los índices globales de crédito de grado de inversión se acercan a unos niveles muy reducidos en términos históricos. Sin embargo, esto no significa que el crédito de grado de inversión ya no ofrezca oportunidades a los inversores. De hecho, se trata de un entorno muy favorable para la clase de activo, tanto en lo que se refiere al carry como en lo que respecta al posible efecto favorable de la duración que provocan los recortes de tipos.
En este artículo ofrecemos cinco argumentos que nos llevan a pensar que el crédito de grado de inversión continúa siendo un segmento atractivo del mercado de renta fija: un nivel reducido de los diferenciales no significa que vaya a producirse un aumento inmediato, los rendimientos se mantienen en niveles elevados, observamos una gran dispersión, los fundamentales son sólidos y los factores técnicos son favorables.