La opinión de consenso es que Europa ha solucionado sus problemas de inflación y que los recortes de tipos de interés son inminentes. Sin embargo, cabe preguntarse si esta visión es realista, ya que los economistas y los mercados han subestimado el reciente aumento de los precios y la política de endurecimiento monetario.
23 de enero de 2024
Tipos de interés implícitos en el mercado (%), noviembre 2023 frente a enero 2024: Reino Unido y Europa
Información a 19 enero 2024. Fuente: Bloomberg
Según Robert Lind, economista de Capital Group, las dudas se basan en dos problemas concretos.
En primer lugar, no contamos con un modelo fiable de inflación. El aumento que ha registrado la inflación ha sido un reflejo de una compleja combinación de ciertos factores relacionados con la oferta y la demanda que se dieron tras la pandemia y la guerra entre Rusia y Ucrania, así como de las agresivas respuestas políticas que se dieron a estos acontecimientos. Aunque las tasas de inflación general y subyacente se han moderado desde sus niveles máximos, aún no está claro que vayan a estabilizarse en el nivel fijado como objetivo.
En segundo lugar, no sabemos cómo va a reaccionar la política de los bancos centrales a los próximos datos de actividad económica e inflación. La inestabilidad de los últimos años ha dificultado mucho la tarea de determinar cuáles pueden ser las «funciones de reacción» del BCE y del Banco de Inglaterra.
Los partidarios de una orientación más expansiva de la política monetaria recordarán el periodo posterior a la crisis financiera mundial, cuando la inflación era demasiado baja y la política monetaria trataba de contrarrestar los efectos de una débil demanda subyacente y una política fiscal excesivamente rigurosa. Los partidarios de una orientación más restrictiva se remontarán a los primeros años de la década de 1970, cuando los bancos centrales aceptaron la ruptura del marco político posterior a la Segunda Guerra Mundial y las crisis de oferta y demanda desestabilizaron la inflación.
No obstante, parece prudente esperar hasta que veamos pruebas claras de que la inflación se mantiene en su nivel objetivo de manera sostenible.
Robert Lind es economista de Capital Group. Cuenta con 36 años de experiencia en el sector y lleva siete años trabajando en Capital Group. Antes de incorporarse a la gestora, Robert fue el economista principal del grupo de Anglo American. Con anterioridad, trabajó como responsable de análisis macroeconómico en ABN AMRO. Se licenció en filosofía, políticas y económicas por la Universidad de Oxford. Tiene su oficina en Londres.