Durante el tercer trimestre, los emisores de deuda soberana y corporativa de mercados emergentes en divisa local y extranjera registraron ganancias generalizadas. Las expectativas de una orientación más expansiva de la política monetaria de la Reserva Federal ofrecieron un contexto de riesgo favorable para la clase de activos.
Los mercados de tipos locales subieron en todas las regiones, liderados por las fuertes ganancias registradas por la deuda soberana africana y asiática en divisa local. La mayoría de las divisas emergentes ganaron terreno frente al dólar estadounidense. El ringgit malayo fue una de las divisas más demandadas por los inversores. Por el contrario, varias divisas latinoamericanas cayeron durante el periodo. Por ejemplo, el peso mexicano cayó con fuerza frente al dólar.
La deuda soberana denominada en divisa extranjera registró ganancias en todas las regiones y segmentos de calificación durante el periodo. Los diferenciales de la deuda soberana de alto rendimiento se redujeron en unos 60 puntos básicos, mientras que los de la deuda soberana de grado de inversión se mantuvieron prácticamente sin cambios.