A pesar de lo que cuentan los periódicos, el entorno sigue siendo positivo para el crédito.
Los rendimientos resultan atractivos, lo que continúa impulsando la demanda y, a su vez, debería contribuir a mantener los diferenciales en niveles reducidos. Los fundamentales de las empresas siguen siendo sólidos gracias a la gestión conservadora de los balances que se ha llevado a cabo en los últimos años. Por lo tanto, las compañías están bien posicionadas para hacer frente al contexto de incertidumbre que podría traer consigo la aplicación de aranceles comerciales.
Incluso en Europa, que depende en gran medida del comercio, es importante recordar que un porcentaje importante del mercado corresponde a entidades bancarias, que se ven afectadas por los aranceles solo de manera indirecta. Además, Alemania siempre ha sabido adaptarse a los cambios importantes que se han ido produciendo en el panorama macroeconómico.
No obstante, el entorno sigue siendo incierto, por lo que, en nuestra opinión, lo más prudente es no posicionar las carteras de inversión en función de un escenario macroeconómico concreto, sino atendiendo a los emisores individuales que podrían ofrecer buenos resultados independientemente del contexto.
Podemos encontrar ejemplos en todos los sectores, pero encontramos oportunidades especialmente interesantes entre las entidades bancarias, las farmacéuticas y las compañías de suministros públicos. Una labor exhaustiva de análisis nos puede ayudar a identificar qué compañías podrían verse menos afectadas por el contexto actual, de manera que sus diferenciales elevados puedan ofrecer oportunidades de inversión atractivas.