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Inflación
El objetivo de inflación del 2% podría alcanzarse antes de lo esperado
Jared Franz
Economista

Alan Greenspan, expresidente de la Reserva Federal, decía que la inflación se consideraba controlada cuando los consumidores no tenían que pensar en ella antes de comprar.


Hace ya veinte meses que la entidad comenzó a subir los tipos de interés, y seguimos pensando en la inflación. Los precios siguen siendo incómodamente altos: en septiembre, el índice estadounidense de precios al consumo (IPC) se situaba un 3,7% por encima del nivel registrado el año anterior.


A muchos inversores les preocupa que la recta final hacia el objetivo de inflación del 2% fijado por la Reserva Federal resulte especialmente complicada. Sin embargo, ya hay indicios de que los precios podrían caer de forma considerable y, según Jared Franz, economista de Capital Group, «el objetivo del 2% podría alcanzarse antes de lo esperado».


Todo ello en un entorno en el que la economía y el mercado laboral de Estados Unidos continúan funcionando y desafiando las previsiones de recesión.


¿Desinflación «inmaculada»? Descenso de los precios en un entorno de escasas solicitudes de subsidios por desempleo

Los inversores han descartado en gran medida los escenarios de recesión

Fuente: Capital Group, Oficina de Estadísticas del Mercado Laboral de Estados Unidos, Ministerio estadounidense de Trabajo. El IPC es la variación interanual del índice de precios al consumo de todos los consumidores urbanos. Las solicitudes iniciales de subsidios de desempleo representan las nuevas solicitudes de prestaciones por desempleo. Información a 30 septiembre 2023.

Disminuye el precio de los alquileres


«La trayectoria de inflación es hoy muy diferente a la de 2022, y fundamentalmente por una razón: la desaceleración del alquiler», señala Franz. «La inflación acabará yendo a donde vayan los alquileres». Así que tiene sentido que los economistas analicen las expectativas de alquiler para prever la evolución del IPC. En concreto, el aumento de los alquileres debe ralentizarse al 4% para que la Reserva Federal tenga alguna posibilidad de alcanzar el objetivo de inflación.


La subida de los alquileres registrada tras la pandemia se ha ido corrigiendo y está ya más cerca de ese 4%. Si nos fijamos en el componente de alquiler del IPC estadounidense vemos que los incrementos de precios se ralentizaron al 5,9% en septiembre desde el 9,1% registrado en junio de 2022. Según la compañía inmobiliaria Zillow, que analiza los precios de alquiler que se solicitan en los nuevos contratos de arrendamiento, dicha ralentización es del 3,2%.


Pueden transcurrir aún algunos meses hasta que la caída de los alquileres se traslade al IPC. Sin embargo, tal y como señala Franz, «puede haber algún que otro altibajo, pero el alquiler está evolucionando en la dirección correcta».


La ralentización del alquiler acerca el objetivo de inflación de 2%

Fuente: Capital Group, Oficina de Estadísticas del Mercado Laboral de Estados Unidos, Zillow. El índice de alquiler elaborado por Zillow (ZORI) es una medida suavizada del alquiler típico de mercado observado en una región determinada (el gráfico recoge los datos de todo el país) y se pondera con el parque de viviendas de alquiler para garantizar la representatividad en todo el mercado. La variación del índice ZORI está representada por el porcentaje de variación interanual. El IPC se refiere al índice de precios al consumo de todos los consumidores urbanos, y la línea del gráfico representa el porcentaje anualizado de variación mensual del componente «alquiler de vivienda habitual» (media de todas las ciudades de Estados Unidos). Información a 30 septiembre 2023.

Por su parte, la productividad, que mide la eficiencia de los trabajadores, ha repuntado. Según los datos de la Oficina de Estadísticas del Mercado Laboral de Estados Unidos, la productividad ha aumentado al 1,2% en los últimos cuatro trimestres, mientras que los costes laborales unitarios cayeron al 2,5%. «Estas son las tendencias que surgen cuando las economías comienzan a recuperarse», señala Franz. La mejora de la productividad y la ralentización de los costes laborales unitarios presionan la inflación a la baja.


Ante la estabilidad de los precios de las materias primas que ha favorecido la debilidad del crecimiento de la economía china, Franz cree que la inflación podría alcanzar el 2% hacia finales de 2024. Se trata de una fecha anterior a la prevista por la Reserva Federal, que para entonces anticipa una inflación general en el 2,5% y una inflación subyacente en el 2,6%. El indicador de inflación preferido por la Reserva Federal es el índice de gastos en consumo personal, que excluye los precios de los alimentos y el gas, y que suele evolucionar en línea con el IPC subyacente.


¿Qué pasa si la inflación se estanca por encima del 2%?


«Si la inflación se estabiliza en el 3% es porque han repuntado los precios de una serie de productos», afirma Franz. Se trata de un escenario menos probable.


Una de las razones es que los desajustes que se produjeron durante la pandemia, como el rápido crecimiento de la masa monetaria, o M2, han cambiado de tendencia. Este indicador, que mide la cantidad de dinero en circulación, ha caído un 3,7% desde los 21,7 billones de dólares en julio de 2022 a los 20,9 billones en agosto de 2023. El agregado monetario M2 incluye el efectivo, las monedas en circulación, los depósitos en cuentas corrientes, las cuentas de ahorro y los fondos del mercado monetario. «Hay mucho menos dinero disponible para comprar bienes y servicios, lo que me lleva a pensar que la inflación seguirá bajando», añade Franz.


No hay que olvidar que el objetivo del 2% no es rígido, sino más bien una media a lo largo del tiempo, algo que la entidad anunció en agosto de 2020 de una forma bastante discreta. Una inflación próxima al objetivo podría impulsar los mercados estadounidenses de renta fija y renta variable. Históricamente, la rentabilidad media anual de estos mercados ha sido positiva cuando la inflación se ha situado entre el 0% y el 6%, y los mejores resultados se han registrado cuando ha estado entre el 2% y el 3%. No obstante, los resultados obtenidos en el pasado no sirven para predecir rendimientos futuros.


La renta fija y la renta variable han obtenido buenos resultados en diversos entornos de inflación

Fuente: Capital Group, Bloomberg Index Services Ltd., Oficina de Estadísticas del Mercado Laboral de Estados Unidos del Ministerio estadounidense de Trabajo, Standard & Poor's. La rentabilidad se refiere a la rentabilidad total real ajustada por inflación. La rentabilidad del mercado estadounidense de renta variable está representada por el índice S&P 500. La rentabilidad del mercado estadounidense de renta fija está representada por el índice Bloomberg U.S. Aggregate Bond. La inflación está representada por la variación interanual del índice de precios al consumo de todos los consumidores urbanos. Datos mensuales desde el 31 diciembre 1976 al 30 septiembre 2023. Las rentabilidades obtenidas en el pasado no garantizan rentabilidades futuras.

Hemos de estar especialmente atentos al conflicto entre Israel y Hamás, ya que un aumento sostenido de los precios de la energía podría provocar un riesgo al alza para las perspectivas de inflación. Según Franz, la reaceleración de la inflación podría llevar a la Reserva Federal a mantener los tipos de interés en niveles elevados durante más tiempo.


La entidad se ha esforzado mucho por aumentar su credibilidad, por lo que no parece muy probable que modifique su objetivo de inflación mientras continúa trabajando para fomentar la estabilidad financiera.


¿Es posible alcanzar el objetivo del 2% sin entrar en recesión?


La culpa es del consumidor estadounidense. La tasa de desempleo se sitúa cerca del nivel más bajo de los últimos 50 años, en el 3,8%, y la economía estadounidense no acaba de entrar en recesión, ya que los consumidores continúan pasando por alto las sombrías perspectivas de crecimiento. Las subidas de tipos han afectado a algunas partes de la economía, pero, de momento, este proceso se ha producido en momentos diferentes y en sectores diversos. No cabe duda de que las recientes subidas de tipos de interés a largo plazo han suscitado grandes interrogantes sobre la carga total de la deuda pública y también sobre durante cuánto tiempo van a poder los consumidores seguir sosteniendo la economía.


Las importantes medidas de estímulo que se pusieran en marcha durante la pandemia ofrecieron un alivio temporal a los hogares y dirigieron el nuevo gasto federal hacia la energía limpia mediante una combinación de incentivos fiscales, ayudas y garantías de crédito. Sin embargo, en octubre se reanudaron los pagos de los préstamos estudiantiles tras una pausa de un año, lo que nos lleva a preguntarnos si el consumo podría llegar a estancarse.


Los consumidores ya han agotado prácticamente todo el exceso de ahorro acumulado durante los años de pandemia, pero se prevé que el reciente aumento del crecimiento salarial se destine directamente al gasto. Según el Banco de la Reserva Federal de Nueva York, el impacto de la reanudación de los préstamos estudiantiles será mínimo, ya que se prevé que el recorte medio del gasto de los prestatarios se sitúe en torno a los 56 dólares mensuales.


Por otro lado, «el gasto público en ciertos sectores, como el industrial, continuará favoreciendo la recuperación en los próximos cinco años», señala Franz. Es posible que algunas de las medidas de estímulo puestas en marcha durante la pandemia se prolonguen durante este tiempo.


En resumen, lo más probable es que el gobierno estadounidense continúe impulsando la economía con la creación de demanda de bienes y servicios, lo que podría contribuir a mantener a raya los mercados laborales y evitar la recesión. El crecimiento del empleo mantiene su solidez, con un incremento de 336.000 puestos de trabajo en septiembre.


«Mientras mantengamos un crecimiento mensual del empleo superior a 120.000 puestos de trabajo, la economía aguantará», concluye Franz. «Lo que me ha llevado a no mostrarme pesimista en relación con la economía estadounidense ha sido la solidez del mercado laboral, y creo que el crecimiento del PIB del país podría alcanzar el 2% el próximo año».


 



Jared Franz es economista de Capital Group, responsable de las regiones de Estados Unidos y América Latina. Cuenta con 16 años de experiencia en el sector y lleva siete años trabajando en Capital Group. Es doctor en Economía por la Universidad de Illinois de Chicago y licenciado en Matemáticas por la Universidad de Northwestern. También es miembro del Forecasters Club de Nueva York y de la National Association of Business Economics. Tiene su oficina en Los Ángeles.


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