Renta variable El pronóstico de Rob Lovelace para este año

A medida que va avanzando el año 2026, los mercados continúan su tendencia alcista a pesar del contexto de inestabilidad. Las guerras comerciales, los conflictos geopolíticos y el temor a una burbuja en el sector de la inteligencia artificial han debilitado en algún momento la confianza de los inversores, pero los mercados han logrado sobreponerse a estos obstáculos y han seguido avanzando. ¿Podrán mantener esta notable capacidad de resistencia?

 

En una amplia entrevista, el veterano gestor de renta variable Rob Lovelace nos ofrece su opinión sobre la dirección de los mercados y nos explica cómo los cambios que se están produciendo en el comercio internacional están redefiniendo la economía mundial y por qué el rápido avance de la inteligencia artificial constituye una de las temáticas de inversión más atractivas de sus carteras.

 

La renta variable global lleva tres años registrando una rentabilidad superior al 10%. ¿Cómo crees que va a evolucionar la clase de activo en 2026?

 

Yo empezaría preguntando: ¿realmente importa que los mercados hayan registrado estas subidas en los tres últimos años? Prefiero empezar 2026 con una hoja en blanco, que creo que es la forma de afrontar un nuevo año. Las compañías estadounidenses están registrando unos sólidos beneficios. En general, se concentran en ciertos sectores, como el tecnológico y otros ámbitos relacionados, pero el financiero también ofrece buenos resultados. Los bancos están generando mayores márgenes de beneficios en un contexto de tipos de interés más elevados. El entorno de concesión de crédito también ha mejorado. Se habla mucho sobre la concentración de los mercados, pero no se trata solo de la tecnología. Cuando analizo el mercado, el elemento fundamental es el respaldo que ofrece la solidez de los beneficios empresariales. El crecimiento de los beneficios ha resultado evidente en estos tres últimos años, y no parece estar perdiendo fuelle.

 

Fuera de Estados Unidos, las compañías tratan de adaptarse al nuevo escenario de comercio internacional. Está surgiendo un nuevo orden, que beneficiará a algunos y perjudicará a otros. Europa se está dando cuenta de que debe valerse por sí misma. Necesita reforzar la capacidad de producción en su propio territorio. El sector de la defensa ha sido uno de los que ha ofrecido mejores resultados, ante la necesidad de aumentar el gasto en defensa. Por el momento, a escala mundial, pesan más los efectos favorables que los desfavorables, y esa creo que es, en parte, la razón por la que las compañías no estadounidenses han superado a las estadounidenses durante el último año.

 

Así que, partiendo de esa hoja en blanco que comentaba al principio y analizando los factores a favor y en contra, creo que hay bastantes factores favorables que podrían continuar respaldando al mercado. Por lo tanto, la cuestión se reduce a las valoraciones. ¿Cuánto está dispuesto a pagar el mercado por esos beneficios empresariales? Prefiero que, si las valoraciones son elevadas, lo sean por estar respaldadas por unos beneficios sólidos.

 

Los mercados estadounidenses han repuntado en los últimos años, impulsados por unos beneficios sólidos

Fuente: Capital Group, MSCI, Standard & Poor's. Información desde el 1 enero 2019 al 31 enero 2026. Las «siete magníficas» son un grupo de compañías tecnológicas de megacapitalización, compuesto por Alphabet, Amazon, Apple, Meta, Microsoft, NVIDIA y Tesla. Los sectores defensivos incluyen a los sectores de consumo básico, energía, salud y suministros públicos. Los sectores cíclicos son los de consumo discrecional, servicios de comunicaciones, finanzas, industria, tecnología de la información, materiales y bienes inmuebles.

¿Seguirá Estados Unidos superando al resto de mercados?

 

Durante los últimos años, la valoración con la que ha cotizado el mercado estadounidense casi ha duplicado la del resto del mundo. Creo que esto está comenzando a equilibrarse, ya que las cifras de beneficios empresariales comienzan a repuntar también fuera del mercado estadounidense y porque, en mi opinión, la evolución del contexto de inversión será algo más previsible fuera de Estados Unidos. Eso no significa que el mercado estadounidense tenga que caer para que disminuya el ratio precio-beneficios. Simplemente, podría no subir tanto como los beneficios.

 

Recuerdo que hace dos años traté de imaginar cómo podría Estados Unidos perder su liderazgo a escala mundial. Ahora lo sé: el orden político y comercial se está reconfigurando. Sin juzgarlo, sin decir si es algo bueno o malo, lo cierto es que se trata de un cambio drástico al que todos estamos tratando de adaptarnos. Sin embargo, por el momento, no parece que Estados Unidos vaya a ser el más beneficiado por este nuevo orden mundial, y no veo nada en 2026 que pueda marcar un cambio en este sentido. Tendremos que ver qué pasa con los aranceles. Pero, de momento, la incertidumbre política de Estados Unidos está reduciendo la inversión.

La renta variable internacional superó a los mercados estadounidenses el año pasado

Gráfico combinado de líneas y áreas sombreadas que muestra la rentabilidad relativa mensual en periodos móviles de un año del índice S&P 500 frente al índice MSCI All Country World ex USA y el índice del dólar estadounidense desde enero 2016 hasta enero e 2026. Los periodos en los que la renta variable internacional superó a la estadounidense coincidieron con un debilitamiento del dólar.

Fuente: Capital Group, MSCI, Standard & Poor's. La rentabilidad relativa se mide en términos de rentabilidad total en periodos móviles de un año en USD. Información a 31 enero 2026.

¿Qué otras temáticas de inversión te parecen interesantes actualmente?

 

Tengo que empezar advirtiendo de que yo tiendo a invertir por compañías, al igual que lo hace Capital Group en general. Sí es verdad que si analizas una de mis carteras de inversión comienzan a verse algunos temas concretos, pero quiero insistir en que no soy un inversor temático. La mayoría de las compañías que están liderando el mercado, especialmente en Estados Unidos, están relacionadas de un modo u otro con la tecnología. Algunas se dedican al desarrollo de software, otras fabrican hardware o chips informáticos, otras son una mezcla de las dos, otras están especializadas en consultoría tecnológica. Y luego hay un grupo complementario de compañías que se dedican a la construcción de centros de datos, que requieren mucha refrigeración y electricidad. Hay una serie de compañías que conforman lo que yo llamaría la «pila tecnológica». No cabe duda de que esa es la temática de inversión más importante últimamente, y también de cara al futuro.

 

La inteligencia artificial tiende a dominar la conversación, pero no hay que olvidar que también forma parte de esa pila tecnológica. Puede ser el software con el que interactuamos al utilizar Google, nuestros teléfonos móviles o cualquier otro dispositivo con el que hagamos alguna búsqueda. Pero detrás de todo eso hay algoritmos que se ejecutan en hardware integrado en centros de datos. Estos edificios necesitan sistemas de refrigeración y electricidad. Se puede invertir en todos los segmentos de la pila tecnológica. La temática de inversión, por tanto, no se limita a la inteligencia artificial, sino que abarca todo el crecimiento y la solidez de la propia pila tecnológica.

Las oportunidades que ofrece la inteligencia artificial se extienden a todos los sectores de la economía

Las oportunidades que ofrece la inteligencia artificial se extienden a todos los sectores de la economía

Fuente: Capital Group. La pila tecnológica de la IA representa la interpretación que hace Capital Group de las cuatro capas de tecnología que permiten en funcionamiento de la inteligencia artificial. Las compañías señaladas son ejemplos de empresas que están entre las que tienen mayor cuota de mercado en cada segmento. TSMC: Taiwan Semiconductor Manufacturing Company. Información a 31 enero 2026.

Otra de las temáticas en la que llevamos invirtiendo mucho tiempo es la asistencia sanitaria y el desarrollo de medicamentos, El sector sanitario es muy importante. Ahora estamos viendo los beneficios de tantas décadas de trabajo dedicadas a entender cómo funciona el ADN y cómo desarrollar nuevos fármacos. Y solo estamos empezando a apreciar las ventajas de aplicar la inteligencia artificial al proceso de descubrimiento de medicamentos, así como a otras áreas, como la aceleración del proceso de presentación de solicitudes a las entidades de regulación.

 

En la actualidad, menos del 5% de los fármacos en desarrollo llegan a buen puerto. Es una tasa de éxito realmente baja. Si la inteligencia artificial lograra identificar en etapas tempranas del proceso qué fármacos tienen más probabilidades de éxito o de fracaso, podríamos aumentar dicha tasa de éxito al 10%, lo que sigue siendo un porcentaje muy bajo, pero es el doble de la tasa actual. Todo ello podría acelerar el proceso de descubrimiento de medicamentos.

 

Las compañías del sector sanitario se han tenido que enfrentar a ciertos problemas derivados de los cambios en el entorno normativo y de fijación de precios de los medicamentos, pero no creo que esta situación deba disminuir nuestro interés por un sector cuyo objetivo es desarrollar fármacos más eficaces que ayuden a los pacientes a vivir mejor. Es posible que incluso estemos más cerca de lograr la cura real de ciertas enfermedades. La salud es algo en lo que todos estamos dispuestos a invertir. Los gobiernos también. Y el dinero está ahí. Solo es cuestión de que llegue a los lugares adecuados.

 

Un tercer sector que me gustaría mencionar, y cuyos resultados fueron una sorpresa el año pasado, pero que merece nuestra atención, es el financiero. El aumento de los tipos de interés en los últimos años ha favorecido al sector. No han sido muchos los sectores a los que ha beneficiado dicho aumento, pero el financiero ha sido uno de ellos. Las instituciones financieras han podido volver al mercado bancario tradicional gracias al aumento de los tipos de los préstamos. Los bancos europeos se han visto especialmente favorecidos, ya que han disfrutado de unos entornos normativos y de tipos de interés más favorables.

 

El año pasado, los bancos europeos superaron por un amplio margen a las siete magníficas

Fuente: Capital Group, FactSet, RIMES, MSCI, Standard & Poor’s. La rentabilidad refleja la rentabilidad total en USD. Las «siete magníficas» son un grupo de compañías tecnológicas de megacapitalización, compuesto por Alphabet, Amazon, Apple, Meta, Microsoft, NVIDIA y Tesla. Información a 31 enero 2026.

¿Hay algún tipo de compañía concreta que te resulte especialmente interesante?

 

Un sector que me llama la atención es el de la consultoría tecnológica. A estas compañías se las considera víctimas potenciales de la inteligencia artificial, ya que hay gente que piensa que ya no vamos a necesitar programadores. No necesitamos que venga nadie a hacer el trabajo. Cuando hablamos con estas compañías, nuestros analistas observan un cambio en el modelo de negocio. La complejidad del negocio no está disminuyendo, y la complejidad de la inteligencia artificial tampoco. Hay un verdadero debate sobre si estos servicios se seguirán externalizando al mismo nivel que en el pasado.

 

Los directores generales de las compañías piensan que no van a contratar tanto en esta área. Pero los responsables de tecnología se muestran algo más prudentes en este sentido, porque creen que lo que harán será contratar distintos tipos de consultores para ayudar con esta nueva tecnología. De momento, no he visto que las compañías estén reduciendo el nivel de gasto en esta área. La idea general es que el ritmo de contratación en Estados Unidos y el resto del mundo se va a ir estabilizando en los próximos años a medida que la inteligencia artificial se vaya integrando en el sistema. Creo que todas las empresas se están ajustando teniendo esto en mente. Mi instinto me dice que la complejidad de esta tarea se va a trasladar a otro sitio, y habrá que contratar gente para cubrir esas nuevas necesidades, por lo que, al final, el ahorro derivado de la inteligencia artificial no será tan sustancial como se espera actualmente.

 

No me malinterpretes: creo que la inteligencia artificial nos va a hacer más eficientes. Pero un ahorro financiero derivado de reducir el número de empleados o el gasto en tecnología... lo cierto es que no creo que eso vaya a ocurrir. No veo claro que este escenario vaya a acabar materializándose. Y, ahora mismo, no cabe duda de que estas compañías están descontando el escenario más negativo. Hemos trabajado mucho con Accenture y CapGemini. Ambas compañías están bien posicionadas a escala mundial. Se están adaptando al nuevo contexto y están aprendiendo y trabajando con sus socios para entender cómo ser las compañías adecuadas de cara al futuro.

 

En el pasado trabajaste como analista del sector minero. ¿Qué opinas sobre el aumento del precio del oro?

 

Como analista del sector, aprendí pronto que hay un ciclo de unos diez años para las compañías de minería y metalurgia. ¿Qué es lo que ha provocado el reciente repunte? Por un lado, hay metales básicos, como el cobre y el zinc. Por otro, tenemos los metales de tierras raras que se utilizan en los microchips. Y, por últimos, están los metales preciosos. Todos ellos son muy diferentes entre sí. Los metales básicos se utilizan más en los ámbitos de infraestructuras y construcción. El cobre se utiliza para el cableado, por ejemplo. Por eso el cobre y algunos otros metales están subiendo, aunque no tanto como los metales preciosos.

 

Los metales de tierras raras son difíciles de encontrar. Aunque son muy abundantes, su extracción es cara y compleja. Estados Unidos ha dejado durante mucho tiempo que otros países extrajeran estos minerales, pero ahora que todo el mundo trata de controlar las fuentes de estos metales, estamos intentando descubrir cómo volver a traer el proceso al país. Los metales preciosos utilizados en tecnología, como el oro, la plata, el platino y el paladio, actúan como reserva de valor. Sus precios fueron los que más subieron el año pasado.

 

Los precios del oro y la plata han subido en los últimos meses

Fuente: Capital Group, ICE Benchmark Administration, LBMA, Standard & Poor's. Los metales industriales se refieren al índice S&P GSCI Industrial Metals. Los precios de la plata, el oro y el cobre reflejan las cotizaciones diarias al contado. Información a 31 enero 2026.

En un contexto de incertidumbre en torno a la política económica y la inflación, los inversores desean diversificar sus carteras con activos tangibles, como pueden ser los bienes inmuebles, pero también el oro y la plata. Como geólogo, me resulta fascinante que dediquemos tanto tiempo y esfuerzo a extraer un metal, refinarlo y transportarlo, solo para volver a enterrarlo y custodiarlo. Ese es su principal propósito, pero esa es otra historia. Lo que hemos visto ha sido la reacción del precio de los metales preciosos a la escasez de valor, el interés por los activos tangibles y la preocupación en torno a las monedas fiduciarias.

 

¿Qué lecciones has aprendido en cuarenta años de inversión?

 

Sin duda, sigo creyendo firmemente en que el análisis fundamental de enfoque bottom-up, el horizonte a largo plazo y la gestión activa marcan la diferencia. Estos son los principios básicos que defendemos en Capital Group.

 

A título personal, he aprendido que dormir es importante. Así que, por favor, asegúrense de dormir lo suficiente. Creo que mis compañeros más jóvenes tienen la esperanza de recuperar las horas de sueño en el futuro, pero la ciencia es bastante concluyente en este sentido: eso no va a pasar. Y también he aprendido, a lo largo de mis cuarenta años de trayectoria profesional, que ser amable siempre merece la pena.

Rob Lovelace es vicepresidente de Capital Group, presidente de Capital Research and Management Company, y forma parte del Comité de Gestión de Capital Group. Tiene 40 años de experiencia en el sector de la inversión, todos con Capital (per 31/12/2025). Es licenciado en geología por la Universidad de Princeton y cuenta con la titulación de Chartered Financial Analyst® (CFA).

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