La formación resulta esencial para que los asesores puedan entender la inversión en los mercados privados, que pueden ser muy diferentes a los activos cotizados tradicionales en lo que respecta al riesgo, la liquidez y los resultados.
Con el fin de hacer frente a estas dificultades de manera eficaz, los asesores necesitan tanto conocimientos fundamentales como competencias prácticas en su interacción con los clientes. Dichos conocimientos permiten a los asesores mejorar la relación de diálogo con los clientes y abordar cualquier duda que puedan tener sobre los productos de mercados privados, así como desmitificar las dinámicas de liquidez, a menudo complejas, y las distintas estructuras de los productos.
En última instancia, la formación puede ayudar a los asesores a entender por qué existen los mercados privados, cuál es su función dentro de la cartera de inversión y cómo pueden complementar a los mercados cotizados. Aunque las fuentes informales pueden ofrecer cierta información, el contenido de los programas formales no suele estar centrado en el cliente.
La combinación de sesiones en vídeo, aprendizaje interactivo y recursos prácticos en el marco de cursos digitales permite reforzar la confianza de los asesores y dotarlos de herramientas útiles para su práctica diaria y la relación con los clientes.