Tras el éxito obtenido con los vehículos eléctricos, China centra ahora su atención en la robótica humanoide como la próxima frontera del liderazgo tecnológico. Esta transición se basa en los profundos paralelismos que existen entre las cadenas de suministro de los vehículos eléctricos y los humanoides, lo que permite a China aprovechar su experiencia en baterías, motores y fabricación a gran escala.
11 de febrero de 2026
Las inversiones en humanoides aumentan en todo el mundo
*La información correspondiente a 2024 finalizad en octubre 2024. Fuente: Accenture; CB Insights
Mientras que los fabricantes chinos de equipos originales están desarrollando humanoides industriales para tareas concretas, los occidentales están priorizando los modelos de alta gama y uso general, lo que pone de manifiesto la diversidad de estrategias en la carrera mundial por los humanoides.
El impulso de China en el sector viene respaldado por sus importantes ventajas en materia de innovación y ejecución: una mano de obra industrial amplia y cualificada, un enfoque en la eficiencia de costes, un sólido respaldo gubernamental, un creciente énfasis en la innovación tecnológica y la capacidad de desarrollar prototipos a gran velocidad y de perfeccionarlos con ciclos de iteración muy cortos.
Por el contrario, las iniciativas occidentales se caracterizan por su labor puntera de investigación en el ámbito de la inteligencia artificial, la integración de sistemas avanzados y el desarrollo de software. Estas capacidades complementarias garantizan que ambas regiones desempeñen un papel fundamental e interdependiente en la configuración del mercado de la robótica humanoide.
En lugar de una simple rivalidad, el futuro podría apuntar a una cadena de valor compleja e interconectada a escala mundial. Podríamos asistir a un escenario en el que las fábricas chinas produjeran cientos de miles de humanoides al día y que cada uno de ellos funcionara con un sistema operativo de inteligencia artificial con licencia de Estados Unidos, con una combinación de actuadores chinos y chips de diseño estadounidense. Los inversores y demás grupos de interés deben estar especialmente atentos a las tendencias futuras de comoditización del hardware, donde China cuenta con una notable ventaja competitiva, y desarrollo del software o de la propiedad intelectual, donde destacan las compañías occidentales.
El desarrollo de los humanoides está aún en una fase muy incipiente, por lo que nadie sabe cómo puede evolucionar el sector a largo plazo. Pero una cosa está clara: China está preparada y ya se sitúa a la vanguardia en el desarrollo de humanoides. Gracias a su posición dominante en la fabricación de hardware y a las continuas inversiones en software e inteligencia artificial, China podría replicar con los humanoides el éxito que ya tuvo en el ámbito de los vehículos eléctricos.
Andrew Lee es investment director de Capital Group. Cuenta con 14 años de experiencia en el sector y lleva cuatro años trabajando en Capital Group. Está licenciado en Administración de empresas con Contabilidad y Marketing por la Universidad de Hong Kong de Ciencia y Tecnología. Tiene su oficina en Hong Kong.