ESG
El diálogo continuo con las compañías nos permite obtener mejores resultados a largo plazo

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IDEAS PRINCIPALES
  • Pensamos que el diálogo puede tener un impacto más positivo que la exclusión.
  • Nuestros analistas favorecen aquellas políticas que pueden beneficiar a los inversores, las organizaciones y el medioambiente.
  • Nuestra profunda labor de análisis nos permite detectar problemas y descubrir oportunidades, y podemos actuar en función de nuestras propias conclusiones.

En Capital Group, no consideramos de forma aislada las cuestiones de carácter medioambiental, social y de gobierno corporativo (ESG, por sus siglas en inglés), sino que las integramos en todo nuestro proceso de inversión. No nos fijamos en un único factor, sino que vamos más allá, y adoptamos una visión integral de cada una de las inversiones que realizamos, buscando compañías con modelos de negocio sostenibles.


Incorporamos los factores ESG en nuestro enfoque de inversión mediante un proceso sistemático que cuenta con tres componentes interrelacionados. Nuestros analistas sectoriales definen cuáles son las principales cuestiones ESG en cada sector. También acuden a sistemas de calificación realizados por terceros para detectar compañías problemáticas y, a continuación, nosotros entablamos un diálogo continuo con los equipos directivos de las compañías. Cada uno de estos tres elementos potencia al resto y crea un círculo continuo de control.


La base de nuestras decisiones de inversión siempre ha sido el exhaustivo análisis fundamental, que incluye un diálogo activo con los equipos directivos de las compañías que puede prolongarse durante décadas. Nuestra profunda labor de análisis y los periodos de tenencia a largo plazo conducen de forma natural al establecimiento de relaciones productivas con las compañías, y nos ofrecen acceso y credibilidad. Desde esta posición, nos hemos dado cuenta de que el diálogo es un catalizador mucho más eficaz que la exclusión, ya que nos permite influir en las empresas para que consideren la inclusión de los factores ESG en sus respectivas estrategias. Las compañías suelen considerarnos un interlocutor valioso, que puede ayudar, asesorar e incluso cuestionar a la compañía en materia de criterios ESG. Reconocen la seriedad de nuestro propósito y consideran que el diálogo que mantenemos es mutuamente beneficioso.


Por ejemplo, en mi caso, llevo más de veinte años trabajando en el sector del petróleo y el gas. Hace poco, una de las grandes petroleras nombró a un nuevo director general, al que yo ya conocía bien. Cuando estaba comenzando a definir su estrategia en materia de cuestiones ESG, me pidió mi opinión al respecto. Un par de compañeros de Capital Group y yo tuvimos con él una estupenda reunión en su oficina, en la que cubrimos una amplia gama de cuestiones ESG, siendo una de las prioridades más obvias la cuestión del cambio climático. Al director general le gustó que nuestro horizonte temporal, al igual que el suyo, fuera mucho más allá del próximo trimestre o año.


Nuestra labor de análisis sobre el terreno nos ha llevado a países tan lejanos como Azerbaiyán, donde fuimos en 2016.

Cuando la compañía presentó su nueva estrategia a largo plazo y sus decisiones en materia de factores ESG, que incluían una mayor presencia de las energías renovables, reconoció el papel de Capital Group como uno de los importantes interlocutores que habían contribuido al desarrollo del nuevo modelo de negocio.


Nuestra prioridad son nuestros inversores, lo que nos lleva a querer asegurarnos de que las compañías en las que invertimos van a continuar creciendo y mejorando a largo plazo, manteniendo sus ventajas competitivas. Favorecemos los planes de negocio sostenibles y las filosofías orientadas al futuro, que suelen incorporar cuestiones ESG. Por ejemplo, en el caso de las compañías del sector de la energía estamos fomentando, y presenciando, un cambio hacia las energías renovables, tendencia que coincide con las necesidades del mercado y que redunda en beneficio de los inversores, así como de la compañía en cuestión y del medioambiente. Por supuesto, continuamos evaluando los beneficios financieros que las compañías pueden obtener con estas inversiones.


El valor de la experiencia


Contamos con más 200 analistas de inversión con una experiencia media de 14 años, y con 100 gestores con una media de 28 años de experiencia1. Por otro lado, el tiempo medio de duración en el cargo de un director general es de cinco años2. Todos los contactos que mantenemos con los equipos directivos de las compañías, ya se trate de una empresa pequeña de reciente creación o de una corporación global, los compartimos con otros analistas, los documentamos y los utilizamos como referencia en conversaciones futuras. Continuamos consolidando nuestro profundo conocimiento de los sectores, las compañías, las regiones y los mercados.


Evitamos los juicios generalizados sobre sectores concretos, ya que pensamos que hay que considerar diversas cuestiones. Por ejemplo, es posible que algunos inversores que otorguen especial importancia a las cuestiones medioambientales decidan evitar aportar capital a aquellas compañías que pertenecen a los sectores de los combustibles fósiles, pero nosotros continuamos invirtiendo en compañías de petróleo y gas que trabajan en estas cuestiones y que aplican un enfoque coherente a la «transición energética». El diálogo con estas compañías nos permite contribuir a configurar un futuro menos dependiente de los combustibles fósiles, pero que continúe atendiendo las necesidades energéticas mundiales. Otro ejemplo: no excluimos de nuestra inversión a toda la industria tabaquera, pero sí que apoyamos a las compañías que desarrollan productos menos peligrosos.


De igual modo, no damos por hecho que las empresas que se preocupan por el clima están exentas de problemas sociales o de gobierno corporativo. Así, es comprensible que aquellos inversores que manifiestan una orientación medioambiental se decanten por industrias más sensibles a la cuestión del cambio climático, como los parques eólicos, la energía solar o los coches eléctricos. Pero nosotros también analizamos el tratamiento que estas compañías otorgan a sus empleados y accionistas, e invertimos en consonancia.


Hay otros sectores en los que no resulta apropiado aplicar un enfoque excluyente en materia de cuestiones ESG, como el de las eléctricas y el gas, el de la fabricación industrial o la minería. De hecho, estamos trabajando con numerosas compañías para definir cuáles son los principales problemas en materia de ESG en cada sector, ya que nuestros analistas desarrollan marcos sectoriales que permiten examinar los sectores considerados de forma individual. Si optamos simplemente por alejarnos de una compañía o de un sector determinado, no podremos influir en el cambio, sino que estaremos contribuyendo a que se mantenga el statu quo.


En resumen: nuestro proceso de inversión integra múltiples niveles de análisis y un diálogo continuo con las empresas. Pensamos que la colaboración con las compañías favorece un impacto más positivo a largo plazo.


En 2018, viajamos a Omán para conocer de cerca una potencial inversión.

Participamos en el proceso de elaboración de las distintas políticas


Nuestro diálogo bidireccional con las compañías constituye también un factor esencial en lo que se refiere a nuestra representación de los accionistas en las votaciones. No se trata solo de nuestro conocimiento, sino también de nuestra escala. Las entidades de inversión de Capital Group suelen encontrarse entre los principales accionistas de una compañía, así que nuestros votos tienen un impacto. La propiedad conlleva responsabilidad, y representa una forma directa de ofrecer información y ejercer influencia.


Contamos con sólidas políticas en materia de gobierno corporativo y ponemos un gran esfuerzo en el desarrollo y la comunicación de nuestras opiniones sobre cuestiones que consideramos fundamentales, como las de carácter ético o medioambiental. En 2019, nuestros gestores y analistas celebraron más de 14.000 reuniones con los equipos directivos de las compañías. Y nuestro equipo de Gobierno Corporativo y Delegación de Voto (GAP, por sus siglas en inglés), compuesto por 19 especialistas, entabló comunicación con los equipos directivos de más del 20% de las compañías que integran nuestra cartera de renta variable.


Pensamos que este diálogo, junto a las visitas de análisis y las reuniones individuales, puede resultar más eficaz que el propio voto delegado. Al entablar una relación de diálogo continuo con las empresas, dejamos clara nuestra posición y podemos influir en el contenido y redacción de una propuesta incluso antes de que pueda ser sometida a votación.


El factor humano


Somos una gestora grande y respetada, así que no solo podemos hablar con las empresas, sino que también tenemos capacidad de influencia. A diferencia de los fondos pasivos, podemos invertir o desinvertir en función de la información que obtenemos de primera mano. Pensamos que nuestro enfoque exhaustivo, que favorece el análisis de las compañías consideradas de forma individual, resulta especialmente importante en un entorno en el que tantos vehículos de gestión pasiva eliminan el criterio humano de la ecuación. Nuestro enfoque nos permite ampliar nuestra inversión en aquellos casos en los que consideramos que el compromiso sustancial y estratégico con las cuestiones ESG puede ofrecer una ventaja competitiva sostenible. Por el contrario, podemos evitar aquellas compañías en las que no encontramos un compromiso claro con estas cuestiones. Nuestro enfoque de inversión contribuye de esta manera a que nuestros inversores consigan superar a un índice, que no puede modificar la asignación de activos en caso de que aparezca una nueva información sobre una de las compañías que lo integran. Podemos descubrir ciertos problemas antes de que resulten obvios para otros y podemos encontrar oportunidades que otros pueden pasar por alto.


Por otro lado, nuestra opinión sobre las compañías no es estática. Cuando identificamos a una compañía que, a pesar de tener una baja calificación en materia de ESG, se ha comprometido a tomar medidas al respecto, podemos invertir en esta tendencia alcista para que nuestros inversores puedan beneficiarse de un potencial aumento de la valoración que refleje las mejoras acometidas. También encontramos compañías con cuyas calificaciones en materia de ESG no estamos de acuerdo.


No solo visitamos a los equipos directivos de las empresas, sino también a sus empleados, competidores y proveedores. Estas interacciones nos permiten conocer mejor cómo funciona la empresa por dentro y quiénes son sus principales interlocutores.


En un ejemplo reciente, decidimos no invertir en una conocida compañía de comercio minorista cuando nuestro análisis sobre el terreno nos planteó ciertos interrogantes sobre las cadenas de suministro y la sostenibilidad de sus márgenes. A pesar de que esta compañía había recibido elevadas calificaciones en materia de ESG por parte de terceros, las noticias posteriores y la presentación de reclamaciones en relación con la cadena de suministro le dieron la razón a nuestro analista.


Por el contrario, hay veces en las que los errores cometidos por una empresa en el pasado pueden favorecer su potencial futuro, como cuando la compañía decide cambiar a todo su equipo directivo. Podemos sentarnos con el nuevo equipo e influir en su actuación futura, planteándonos qué resultados puede obtener mientras trabaja en su proceso de transformación.


¿Lograremos detectar todos los posibles problemas? Probablemente no. Pero sin nuestra exhaustiva labor de análisis no conseguiríamos descubrir ninguno. ¿Hemos pasado por alto alguna oportunidad? Quizás. Pero sabemos que nuestros amplios recursos de análisis nos van a permitir descubrir otras oportunidades de inversión interesantes.


Capital Group lleva casi 90 años aplicando un enfoque de inversión a largo plazo, lo que le permite encontrar compañías con modelos de negocio orientados al futuro y con un enfoque reflexivo en materia de cuestiones ESG. Nuestra intención es utilizar nuestra influencia para animar a las compañías, e incluso a los sectores en su conjunto, a continuar mejorando. Para ello trabajamos en la relación y el diálogo continuo con las empresas, y nos esforzamos de forma activa por marcar una diferencia en la vida de nuestros inversores.


 


1 Información a 30 junio 2020


2Fuente: Harvard Law School, Foro de Gobierno Corporativo, 12 febrero 2018.


Información a octubre 2020, salvo indicación en contrario.


Las empresas de Capital Group gestionan la renta variable a través de tres divisiones que realizan las inversiones y toman las decisiones relativas a la delegación de voto de forma independiente. Los profesionales de la inversión en renta fija proporcionan análisis y gestión de la inversión de la renta fija en toda la organización. No obstante, en lo que respecta a aquellos títulos con características de renta variable, actúan exclusivamente en nombre de uno de los tres grupos de inversión en renta variable.




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