En las últimas semanas, Japón ha logrado cerrar un sólido acuerdo comercial con Estados Unidos, lo que ha aportado una dosis importante y necesaria de certidumbre a un país que sigue dependiendo de la incipiente reflación. Sin embargo, la coalición gobernante entre el Partido Liberal Democrático y Komeito ha fracasado a la hora de asegurarse la mayoría en las elecciones a la Cámara Alta, hecho que ha intensificado las voces que reclaman un nuevo liderazgo político.
Tras un fracaso similar en la Cámara Baja el año pasado, aumenta la presión para que el primer ministro Shigeru Ishiba dimita, justo cuando ha logrado un nuevo acuerdo comercial con el gobierno estadounidense. Aún no se conocen todos los detalles, pero el acuerdo contempla un arancel del 15% sobre las exportaciones japonesas, incluidos los automóviles, aunque por el momento se mantiene el arancel del 50% sobre el aluminio y el acero.