La deuda de mercados emergentes está entrando en una nueva fase donde el principal elemento definitorio es un mundo más fragmentado y multipolar. La incertidumbre geopolítica, el aumento de los precios de la energía y los cambios en las expectativas sobre los tipos de interés a nivel global han puesto a prueba a los mercados. Pese a estas dificultades, la deuda de mercados emergentes se mostró más resiliente durante el primer semestre de 2026 que en ciclos anteriores gracias al fortalecimiento de los marcos normativos, la mejora de los fundamentales y la expansión de las bases de inversores locales.
30 de julio de 2026
La resiliencia de la deuda de mercados emergentes frente a los acontecimientos recientes en el mercado
La ampliación de los diferenciales durante los episodios de aversión al riesgo es menor que en el pasado.
Las rentabilidades obtenidas en el pasado no constituyen indicación alguna de rentabilidades futuras.
Información a 31 de marzo de 2026. Fuente: Bloomberg. Los diferenciales del EMBI están representados por el JPMorgan EMBI Global Diversified Sovereign Spread Index. La definición de «episodios de aversión al riesgo» es la empleada por el Fondo Monetario Internacional en sus Perspectivas de la economía mundial, la Reserva Federal de Kansas City y Capital Group.
Sin embargo, esta resiliencia no se manifiesta de manera uniforme. En un momento en el que los precios del petróleo, las decisiones de cada gobierno en cuanto a sus políticas y las vulnerabilidades externas generan una mayor dispersión entre los mercados emergentes, los factores específicos de cada país tienen una influencia cada vez mayor en los resultados de todas las clases de activos. En general, los países exportadores de petróleo se han beneficiado del aumento de los de precios, que ha hecho que sus balanzas fiscales y externas mejoren. Por el contrario, los países importadores de crudo han tenido que enfrentarse a una mayor presión inflacionaria y adoptar políticas más severas.
Por todo ello, los inversores deben ser cada vez más selectivos a la hora de identificar oportunidades en los mercados de renta fija de los países emergentes. Los mercados de deuda en divisa local siguen ofreciendo oportunidades en aquellas regiones —en particular determinados países de Latinoamérica y Europa Central y del Este— donde los altos rendimientos reales, la mejora de la inflación y una política monetaria disciplinada actúan como motores. Un USD más débil o más estable podría impulsar aún más la rentabilidad de las divisas locales, pero las condiciones siguen siendo menos favorables en algunos mercados asiáticos, donde los bajos rendimientos y las presiones externas limitan la flexibilidad a la hora de formular políticas.
En el caso de la deuda de mercados emergentes en divisas fuertes, la dispersión de la rentabilidad sigue siendo elevada. Mientras que algunos países están beneficiándose de la mejora de los fundamentales y de balanzas externas estables, otros están enfrentándose a riesgos de refinanciación, incertidumbre política y posiciones fiscales más precarias. Los emisores frontera y con calificaciones más bajas siguen siendo especialmente vulnerables a unas condiciones de financiación más restrictivas a nivel global.
Aunque, en general, la deuda de mercados emergentes sigue ofreciendo oportunidades de rentabilidad y diversificación, la construcción de carteras cobra una importancia cada vez mayor. En un entorno más fragmentado en el que las oportunidades se distribuyen de manera menos uniforme por los mercados de deuda emergentes, la meticulosidad en la selección de países y la gestión activa de los riesgos son dos consideraciones fundamentales.
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Esta reflexión se enmarca en nuestro análisis sobre cómo los cambios que se están produciendo actualmente en todo el mundo afectan a las oportunidades de inversión, una dinámica a la que hemos denominado la «gran reestructuración global».
Factores que impulsan la gran reestructuración global
Robert Burgess es gestor de renta fija y director de análisis de Capital Group. Cuenta con 35 años de experiencia en el sector y lleva ocho años trabajando en Capital Group. Es licenciado en Ciencias Políticas y Economía por la Universidad de Oxford y tiene un máster en Economía por la Universidad de Londres. Tiene su oficina en Londres.