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Perspectivas de la renta variable europea: previsión de volatilidad y rentabilidad moderada en 2022
Robert Lind
Economista

Se prevé un crecimiento relativamente sólido en los próximos 12 a 18 meses en las principales economías europeas


Hemos visto un sólido crecimiento en Europa en los últimos dos trimestres, a medida que ha ido avanzando el proceso de reapertura de las economías. Según el economista de Capital Group Robert Lind, el PIB europeo podría crecer en 2022 a un ritmo del 4-5%, especialmente en Alemania, Francia, Italia, España y el Reino Unido, casi el doble de lo que los economistas de Capital Group anticipan para Estados Unidos.


Las previsiones de PIB real de las principales economías europeas muestran una prometedora recuperación 


Únicamente a efectos ilustrativos. Las rentabilidades obtenidas en el pasado no garantizan rentabilidades futuras.
Fuente: previsiones de Capital Group, Bundesbank (Alemania), Instituto Nacional de Estadística y Estudios Económicos (Francia), Instituto Nacional de Estadística (Italia), Instituto Nacional de Estadística (España), Oficina de Estadísticas Nacionales (Reino Unido). Información a 30 septiembre 2021.


«La mayor parte de las principales economías europeas están creciendo con fuerza», señala Lind, «impulsadas por la liberación de la demanda acumulada, la mejora de la confianza de los consumidores y el auge de la actividad industrial». El consumo se ha mostrado relativamente débil durante la pandemia, y también hemos visto una importante debilidad en los niveles de inversión empresarial. Ahora vemos ciertos indicios de que esta situación comienza a cambiar. 


A ello se suma el respaldo político recibido, no solo por parte de los bancos centrales, que han aplicado una política monetaria de marcada orientación expansiva, sino también por parte de los gobiernos, que han mantenido las medidas de estímulo fiscal. En concreto, el Fondo de Recuperación de la Unión Europea, un mecanismo de préstamo colectivo que se puso en marcha en el momento álgido de la pandemia, ofrecerá un fuerte impulso a la inversión pública en áreas como la transición ecológica, las mejoras de infraestructuras públicas y los programas de digitalización. Lind considera que dicho mecanismo contribuirá en gran medida al crecimiento europeo, no solo este año, sino a lo largo de los próximos cinco años, y representa un compromiso duradero de los líderes europeos para respaldar sus economías. 


Con el mantenimiento de las medidas de estímulo fiscal, es probable que se mantenga también la liberación de la demanda acumulada en 2022. Las tasas de ahorro de las familias continúan siendo unos cinco puntos porcentuales superiores a los niveles registrados antes de la pandemia1. Con un nivel menor de ahorro, los hogares podrían aumentar su nivel de gasto aun en el caso de que se produzcan circunstancias externas que afecten al nivel de rentas (como podría ser el aumento de los precios de la energía). Según un informe elaborado por la Comisión Europea sobre las intenciones de inversión2, las compañías se muestran optimistas con respecto a su nivel de inversión en 2022. Los cuellos de botella de las cadenas de suministro y la solidez de la demanda podrían favorecer un aumento de la inversión tras un prolongado periodo de debilidad.


Aumento de la volatilidad en 2022


A pesar de estas previsiones, nos enfrentamos a un entorno económico de gran incertidumbre, y la propagación de la variante ómicron podría provocar una ralentización del crecimiento en los primeros meses del año. En opinión de Lind, son tres las principales incertidumbres que podrían provocar una mayor volatilidad en los mercados de renta variable europea en 2022.


1.     El curso de la pandemia


La aparición de la variante ómicron ha intensificado la preocupación en torno a una nueva ola de la pandemia de coronavirus. Incluso antes de la aparición de esta variante, las tasas de infección ya estaban aumentando con rapidez en toda Europa.  Muchos países europeos están endureciendo sus medidas para combatir el virus, y están aplicando nuevos confinamientos, medidas más estrictas en el uso de mascarillas, restricciones a los viajes y exigencias de vacunación, incluidas las dosis de refuerzo.


Aunque aún existe mucha incertidumbre en torno a la variante ómicron, las economías europeas han resistido las sucesivas olas de la pandemia con menor impacto en su nivel de gasto y producción. Las restricciones podrían afectar a la actividad a corto plazo, pero Lind piensa que las economías podrían ir repuntando en 2022 a medida que la pandemia vuelva a remitir. 


2.     Incertidumbre sobre el aumento de la inflación


El aumento de la inflación está incrementando la incertidumbre en torno a las perspectivas económicas en 2022. En 2021, las tasas de inflación general se dispararon en toda Europa. En las principales economías, la inflación del índice de precios al consumo se sitúa actualmente muy por encima de su objetivo del 2%1. Los bancos centrales han señalado que este aumento de la inflación debería tener carácter transitorio, ya que refleja los efectos puntuales que ha traído consigo la reapertura de las economías tras la pandemia. Pero la escala y la persistencia del aumento de la inflación registrado este año han provocado cierta ansiedad en el Banco Central Europeo (BCE) y el Banco de Inglaterra.


Los bancos centrales comienzan a mostrarse preocupados por la posibilidad de que el aumento de la inflación tenga un carácter más persistente. Hasta cierto punto, dicha persistencia es un reflejo de que la disrupción en las cadenas de suministro globales está durando más de lo esperado. Muchos sectores continúan registrando una importante escasez de materiales, equipos y mano de obra. Según algunas encuestas, las compañías prevén un aumento significativo de sus precios de venta, lo que podría aumentar la presión inflacionista. El aumento de las restricciones también podría agravar los problemas de suministro durante el invierno.


En el Reino Unido, la fuerte escasez de mano de obra, agravada por el brexit, está presionando al alza los salarios. El crecimiento subyacente de los salarios se sitúa actualmente en torno al 4-4,5%3, por encima del nivel compatible con el objetivo de inflación del banco central. En la eurozona, el crecimiento salarial es moderado, pero preocupa la posibilidad de que en 2022 puedan registrarse aumentos salariales significativos, ya que los trabajadores y las compañías asumen un aumento de la inflación general en sus expectativas de salarios y precios.


La incertidumbre en torno a la inflación contribuye a la ansiedad que muestran los mercados sobre la posible reacción de los bancos centrales. Por el momento, el BCE ha «acomodado» el aumento inicial de la inflación manteniendo los tipos de interés nominales y su programa de compra de activos. Pero en diciembre, el Banco de Inglaterra anunció su decisión de subir los tipos por primera vez en más de tres años al 0,25%. El BCE anunció también su intención de poner fin en marzo de 2022 a las compras netas de activos realizadas a través de su plan de emergencia contra la pandemia, al tiempo que insistió en que no subiría los tipos de interés en 2022. No obstante, los riesgos al alza de la inflación podrían llevar a la entidad a acelerar el endurecimiento de sus políticas.


3.     Aumento de la incertidumbre política


Podríamos ver un aumento de la incertidumbre política en algunos países en 2022:


·       En Francia, las elecciones presidenciales que se celebrarán en abril o mayo y las elecciones posteriores a la Asamblea Nacional podrían provocar cierto nerviosismo. El impacto de la pandemia en la economía y el sistema sanitario podría afectar a la popularidad del presidente Macron.


·       En Italia, Mario Draghi, el actual primer ministro, podría decidir presentarse a la presidencia a principios de 2022. Si se convierte en presidente, no está claro si se formaría un nuevo gobierno o si el país se dirigiría a elecciones parlamentarias.


·       El nuevo gobierno alemán, con Olaf Scholz a la cabeza, habrá de enfrentarse también a importantes desafíos en su primer año. Junto a las tensiones geopolíticas, Berlín tendrá que plantearse en qué momento volver a activar el mecanismo de freno de la deuda4, así como su enfoque con respecto a los cambios en la normativa fiscal de la UE.


·       En el Reino Unido, el primer ministro Boris Johnson se ha mostrado dispuesto a aprovechar el brexit para reforzar su respaldo político en el país. En los últimos meses, se ha especulado con la posibilidad de que el Reino Unido suspendiera de forma unilateral el polémico protocolo sobre Irlanda del Norte incluido en el acuerdo del brexit. Por el momento, el Reino Unido se ha abstenido de hacerlo por temor a provocar represalias por parte de la UE. Es probable que la relación entre el Reino Unido y la UE siga siendo frágil, sobre todo por las tensas relaciones bilaterales entre Londres y París.


Moderada rentabilidad de la renta variable europea en 2022


A pesar de todas estas incertidumbre, Robert muestra un optimismo prudente sobre la posibilidad de que los mercados de renta variable europea registren una modesta rentabilidad positiva en 2022.


En los últimos años, las primas de riesgo de la renta variable, una medida de la rentabilidad adicional que genera un activo por encima de la tasa libre de riesgo, han sido mucho mayores en los principales mercados europeos que en Estados Unidos. Estas primas han sido especialmente elevadas en mercados más orientados al valor, como el alemán y el británico. A lo largo del año pasado, la prima de riesgo de la renta variable francesa ha disminuido, ya que el mercado ha superado las ganancias registradas por otros grandes mercados europeos.


Las importantes primas de riesgo de la renta variable europea deberían ofrecer cierta protección frente a las amenazas globales. Por ejemplo, una subida de tipos de interés más agresiva por parte de la Reserva Federal podría provocar un aumento de los rendimientos de los títulos del Tesoro estadounidense y de la prima de riesgo de la renta variable, lo que a su vez podría llevar al BCE y al Banco de Inglaterra a subir sus tipos antes y más de lo previsto, impulsando también al alza los rendimientos de la deuda europea y reduciendo la prima de riesgo de la renta variable. Pero cabe la posibilidad de que, en un entorno así, las compañías y los mercados europeos más orientados al valor puedan generar una rentabilidad relativamente superior.


Las compañías europeas están cotizando a unas valoraciones más bajas que las globales y las estadounidenses. Los ratios precio-beneficio (PER) de las compañías europeas están en 15,3 veces (según la previsión a 12 meses), frente a las 18,4 veces del índice MSCI ACWI y las 21,5 veces de la renta variable estadounidense[1].


Las compañías estadounidenses han liderado la recuperación de los beneficios, reflejando así el fuerte repunte económico, pero ahora comenzamos a ver que las previsiones de ganancias están aumentando con fuerza en la UE y en el Reino Unido, impulsadas por los sectores de las finanzas, la energía y los materiales. A medida que vayan aumentando las cifras de beneficios empresariales, los mercados europeos de renta variable, y especialmente el británico, podrían superar de forma notable a otros mercados regionales.


 


1. Información a octubre 2021. Fuente: Eurostat, Oficina de Estadística Nacional del Reino Unido (ONS)


2. Información a noviembre 2021.


3. Información a octubre 2021. Fuente: Goldman Sachs


4. El freno de la deuda de Alemania ha limitado el endeudamiento neto estructural del gobierno federal al 0,35% del producto interior bruto (PIB).



Robert Lind es un economista con 33 años de experiencia en la industria. Es licenciado en filosofía, política y economía por la Universidad de Oxford.


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