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¿Pueden contribuir los inversores a reducir la brecha digital en Estados Unidos?
Matt Lanstone
Head of ESG Research and Investing
Emma Doner
ESG analyst
IDEAS PRINCIPALES
  • Hasta 79 millones de estadounidenses carecen de suscripción a servicios de banda ancha, especialmente en los hogares de rentas más bajas.
  • El acceso a internet es clave en los ámbitos laboral, educativo, financiero y sanitario.
  • Los proveedores de banda ancha pueden favorecer un desarrollo económico equitativo, y obtener con ello una atractiva rentabilidad, propiciando la conexión de clientes sin banda ancha o con un nivel de servicio insuficiente, especialmente en las zonas rurales.

El acceso a internet de alta velocidad es crucial para el bienestar social y económico


Un servicio de internet rápido y asequible se ha convertido en un elemento fundamental para trabajar, estudiar, acceder a los servicios sanitarios y participar en el proceso político, tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo. De hecho, en 2016, Naciones Unidas declaró el acceso a internet como un derecho humano fundamental1. El acceso a internet de alta velocidad es crucial para el bienestar social y económico y es fundamental para alcanzar muchos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).


El marco de inversión de acuerdo a criterios medioambientales, sociales y de gobierno corporativo (ESG) de Capital Group para los proveedores de banda ancha reconoce la importancia de esta cuestión. Los analistas examinan de forma sistemática la forma en que las compañías abordan la brecha digital de la sociedad. Se trata de una cuestión que viene de lejos, pero el COVID-19 la ha puesto especialmente de relieve. La aceleración de la digitalización en todos los ámbitos de la vida cotidiana y el grado de desigualdad que sufren aquellos que no tienen un acceso fiable a internet convirtieron la brecha digital en una de las prioridades de los responsables políticos y aumentaron el control de las compañías en aquellos casos en los que estas no lograban ofrecer una conexión adecuada.


Antes de la pandemia, y solo en Estados Unidos       , las consecuencias sociales y económicas de la brecha existente en el sector de la banda ancha en áreas rurales y de la brecha digital se habían valorado, de forma conservadora, en 55.000 millones de dólares al año2 . Entre los costes destacaban una menor productividad de la mano de obra, exclusión laboral, menores tasas de terminación de estudios, mayores costes de atención sanitaria, mayores costes energéticos (reducción de las ganancias de eficiencia), menor acceso a la gestión de las finanzas personales y, en general, menor capacidad de recuperación económica.


Los proveedores estadounidenses de banda ancha tienen la oportunidad de registrar un rendimiento atractivo, gracias en parte a las nuevas subvenciones federales, favoreciendo la conexión de clientes sin banda ancha o con un nivel de servicio insuficiente. Las compañías deberán ofrecer facilidad de acceso, buenas condiciones de precio y formación digital. Si se consigue, se podría favorecer el desarrollo económico equitativo, especialmente en las zonas rurales, lo que favorecería a sectores esenciales como la telemedicina, la educación, la agricultura, los bienes inmuebles y los servicios financieros. También se podrían ofrecer ventajas económicas directas a aquellas compañías que sean capaces de abordar la cuestión de forma eficaz, ya que es probable que haya ventajas indirectas derivadas del menor riesgo de intervención normativa.


¿Cuántos estadounidenses carecen de acceso a la banda ancha?


Resulta casi imposible saber cuántas personas tienen conexión y cuántas no. El número de hogares con conexión a internet se basa en datos incompletos y no tiene en cuenta aspectos como las condiciones de precio, la voluntad del cliente, la formación, la formación digital y el acceso a un ordenador.


De forma bastante conservadora, la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC) calcula que 21 millones de estadounidenses no tienen acceso a la banda ancha. Un estudio independiente señala que la cifra podría ser más del doble: casi 42 millones de estadounidenses3 .Un número aún mayor de personas afirman que no están usando la banda ancha. En 2019, los resultados de la encuesta American Consumer Survey mostraron que aproximadamente 79 millones de estadounidenses no cuentan con una suscripción de banda ancha fija4.


La FCC está revisando su proceso de recogida de datos, y es probable que en 2022 revele un mayor número de estadounidenses sin acceso a banda ancha. En el caso de que dicho número acabara siendo notablemente superior, podrían concederse subvenciones federales o inversiones privadas adicionales destinadas a la construcción de redes gracias a las economías de escala. Una cifra elevada también podría favorecer un mayor control sobre la actuación de las empresas al respecto.


La importancia de un acceso igualitario


Aunque no sepamos las cifras exactas, lo que sí sabemos es que los hogares afroamericanos, hispanos y de rentas bajas son los que presentan las mayores diferencias en lo que respecta al uso de banda ancha5 .Los datos recogidos por la Oficina del Censo de Estados Unidos revelan unos niveles sorprendentes de desigualdad en el acceso a la banda ancha. En 2018, el 22% de los hogares de rentas bajas no tenían acceso a la banda ancha. Aproximadamente el 39% de los hogares afroamericanos señalaron que no tenían «acceso personal a la banda ancha», lo que significa que no disponían de conexión a internet o que solo contaban con conexiones móviles o de acceso telefónico. Un plan de datos móviles no suele ser suficiente para trabajar y estudiar, especialmente en las familias más numerosas.


 


Niveles actuales y futuros de subvenciones y ayudas federales


Los dos principales partidos políticos están de acuerdo en la necesidad de mejorar el acceso a la banda ancha en Estados Unidos, pero el coste total y la fuente de financiación son objeto de debate. Entre las nuevas políticas y medidas de ayuda se incluyen las subvenciones públicas para las infraestructuras de «último kilómetro», los créditos o subvenciones a las familias de rentas bajas y la normativa destinada a aumentar la competencia en el mercado.


La financiación federal de la banda ancha ha ido en aumento, más recientemente con el programa Rural Digital Opportunity Fund (RDOF: 20.400 millones de dólares a lo largo de 10 años).


 


La FCC lanzó en 2020 el programa Rural Digital Opportunity Fund (RDOF) con el fin de aumentar el acceso a la banda ancha mediante la construcción de nuevas infraestructuras. El programa está diseñado para incentivar una mayor competencia y ofrecer más velocidad a los clientes de zonas rurales.


El gobierno también subvenciona a los clientes de rentas bajas para garantizar que el precio no sea una barrera para acceder a la banda ancha. En mayo de 2021, la FCC aprobó el programa Emergency Broadband Benefit (EBBP) por valor de 3.200 millones de dólares, destinado a ayudar a las familias de rentas bajas a pagar por el servicio de banda ancha y la conexión de sus dispositivos.


Próximamente podrían aprobarse nuevas subvenciones públicas. El programa American Jobs Plan propuesto por el gobierno de Biden contempla la concesión de 100.000 millones de dólares en ayudas federales para acabar de cerrar la brecha digital11 . Esta cifra multiplica por cinco el nivel actual de subvenciones. El plan de infraestructuras aprobado por ambos partidos en el Senado estadounidense, que constituye una versión negociada del plan propuesto por el presidente Biden, destinaba una cifra algo menor: 65.000 millones12 .Aunque aún se desconoce cuál será el importe exacto de las subvenciones futuras, estas propuestas apuntan a que superarán de forma notable los niveles actuales y favorecerán enormemente al sector.


 


Proveedores de banda ancha: ¿un negocio sostenible?


Hemos construido nuestros propios modelos para analizar el gasto de capital, la previsión de nuevos suscriptores y las subvenciones a las que pueden acceder los proveedores de banda ancha, con el fin de encontrar compañías que puedan conectar de forma sostenible a los clientes que no disponen de conexión. Y hemos comprobado que el resultado depende de la ubicación, la tecnología y las subvenciones disponibles, por lo que resulta necesario analizar caso por caso.


Vamos a analizar el caso de Charter, por su gran participación en el programa RDOF y su transparencia en lo que se refiere a los gastos de capital previstos para las nuevas construcciones rurales13.


 


Cómo abordan la brecha digital los proveedores de banda ancha


No es una cuestión nueva para los proveedores de banda ancha. La mayoría ofrece planes de descuento a las familias de rentas bajas y fomenta la formación digital con donaciones filantrópicas. Charter es una de las compañías más activas en lo que se refiere a la construcción de nuevas infraestructuras que permitan aumentar el acceso a internet. Verizon se ha comprometido a mejorar la formación digital, especialmente entre los niños que se encuentran en edad escolar.


 


Qué ocurre cuando una compañía no ofrece el servicio adecuado


Desde una perspectiva normativa, se ha criticado a la FCC por no penalizar de forma significativa, o ni siquiera controlar, a las compañías que no han logrado alcanzar las tasas de conexión previstas. Los senadores comienzan a cuestionar el derecho a obtener las subvenciones previstas en el programa RDOF por parte de aquellas compañías que no han sido capaces de cumplir los compromisos establecidos.


Esta situación también puede plantear un riesgo para la reputación de las compañías de cara a los clientes. Aunque es posible que los clientes de zonas rurales no puedan elegir a su proveedor de banda ancha, los que estén insatisfechos con el servicio obtenido pueden mostrar menos disposición a contratar paquetes adicionales como suscripciones a servicios de voz o televisión, lo que podría perjudicar la rentabilidad de la inversión a largo plazo. En las zonas urbanas en las que sí hay posibilidad de elegir, la calidad del servicio, el precio y la confianza del consumidor pueden influir en las tasas de crecimiento y retención de los usuarios.


 


La importancia del análisis y el diálogo activo con las compañías


Las compañías no ofrecen información adecuada sobre los esfuerzos que realizan para cerrar la brecha digital rural. Nuestros analistas dialogan de manera continua con los equipos directivos de las compañías sobre la posibilidad real de conectar nuevos hogares, superar los principales obstáculos y promover el apoyo político deseado. Estamos especialmente atentos al enfoque que aplican las compañías a la brecha digital y a cómo su actuación favorece un acceso más equitativo. Esta cuestión es ahora más importante que nunca, dadas la urgencia del problema y la magnitud de la oportunidad potencial.


 


Características de las oportunidades más atractivas


1. Revisión del proceso de recogida de datos, incremento de la precisión y la transparencia
Los proveedores de banda ancha deben trabajar junto con la FCC en la mejora de la transparencia y la calidad de los datos sobre los usuarios que disfrutan de conexión y los que no.


En función de la ubicación, podría haber mejores economías de escala para las nuevas construcciones de lo que se pensaba anteriormente, dada la existencia de un mayor número de clientes sin servicio o con servicio insuficiente.


2. Mejora de la formación digital
Las ventajas que traen consigo la conexión a internet y el mayor uso por parte de los clientes dependen de la formación digital.


Los proveedores de banda ancha, junto a las compañías pertenecientes a sectores como la telemedicina, la agricultura, la educación, los servicios financieros y los bienes inmuebles, pueden contribuir a aumentar la educación y la formación digital en el marco del proceso de creación de conciencia de marca y de fortalecimiento de las relaciones con la comunidad.


3. Asistencia a los consumidores de rentas bajas que tienen derecho a subvenciones
Un número sorprendentemente elevado de consumidores consideran que el precio de la banda ancha es uno de los principales obstáculos para su adopción, a pesar de la existencia de subvenciones públicas y de planes de descuento.


Las compañías pueden favorecer y simplificar el proceso de solicitud de subvenciones públicas destinadas a servicios de internet, lo que reducirá las barreras de precio.


El marco de inversión ESG de Capital Group para los sectores del cable y las telecomunicaciones cubre cuestiones concretas en las tres categorías: medioambiental, social y de gobierno corporativo. El ejemplo que recogemos a continuación ilustra cómo nuestros analistas evalúan el enfoque de una compañía en relación con una única cuestión: el acceso a internet y su precio. La evaluación de las compañías de conformidad con dicho marco exige tener conocimiento de la compañía en cuestión y mantener con ella una relación de diálogo, ya que la información que ofrecen al respecto no siempre es suficiente


 


1. Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. «Revisiones orales del 30 junio». 27 junio 2016.


2. Greg Goldman, Lee Huang. «FCC Reports Broadband Unavailable to 21.3 Million Americans, BroadbandNow Study Indicates 42 Million Do Not Have Access» (La FCC informa que 21,3 millones de estadounidenses no tienen acceso a la banda ancha, pero el estudio de BroadbandNow apunta a 42 millones). BroadbandNow Research, 8 marzo 2010.


3. John Busby, Julia Tanberk, et al. «FCC Reports Broadband Unavailable to 21.3 Million Americans, BroadbandNow Study Indicates 42 Million Do Not Have Access» (La FCC informa que 21,3 millones de estadounidenses no tienen acceso a la banda ancha, pero el estudio de BroadbandNow apunta a 42 millones). BroadbandNow Research. Actualización 11 mayo 2021.


4. Oficina del Censo de Estados Unidos. «Types of Computers and Internet Subscriptions» (Tipos de ordenadores y suscripciones a internet). American Community Survey, 2019. La cifra se ha calculado evaluando el número de hogares (sin suscripción a Internet, solo con plan de datos de telefonía móvil y solo con acceso telefónico); se ha ajustado al total de personas utilizando los datos del tamaño medio de los hogares estadounidenses en 2019.


5. New American Economy Research Fund, «Back to School: A Look at the Internet Access Gap» (Vuelta al colegio: análisis de la brecha de acceso a internet), 6 agosto 2020


6. FCC. «Etapa II del programa Connect America Fund, preguntas frecuentes». Actualización 30 diciembre 2019.


7. FCC. «Resultados de la fase I del programa Rural Digital Opportunity Fund». 7 diciembre 2020.


8. «Subasta 904: programa Rural Digital Opportunity Fund». Ficha técnica. Acceso 10 septiembre 2021.


9. FCC. «Programa Emergency Broadband Benefit». Actualización 9 septiembre 2021.


10. La Casa Blanca, «Ficha técnica: programa American Jobs Plan». 31 marzo 2021.


11. La Casa Blanca, «Ficha técnica: programa American Jobs Plan». 31 marzo 2021.


12. Andrew Duehran. «Senate Passes Bipartisan Infrastructure Bill» (El Senado aprueba el proyecto de ley de infraestructuras). The Wall Street Journal, actualización 10 agosto 2021.


13. Charter Communications. «Charter Communications Launches New Multiyear, Multibillion-Dollar Initiative to Expand Broadband Availability to Over 1 Million New Customer Locations» (Charter Communications lanza una nueva iniciativa plurianual y multimillonaria para ampliar la disponibilidad de la banda ancha a más de un millón de nuevos clientes). PRNewswire, 1 febrero 2021.  


 



Matt Lanstone is a global head of research and investing in ESG with 28 years of industry experience. He holds a first class bachelor’s degree in economics and accounting from the University of Bristol.

Emma Doner is an ESG senior manager with 8 years of industry experience. She holds an MBA in finance & sustainable development from ESLSCA in Paris and a bachelor’s degree in international business management from Missouri State University.


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